14 de abril 2009 - 00:00

Senadora fallecida ya tiene sucesor

A pesar del mal tiempo que demoró el viaje desde El Calafate, Cristina de Kirchner concurrió ayer al velatorio, en Caleta Olivia, de la senadora Judith Forstmann. Néstor Kirchner decidió seguir rumbo a Buenos Aires.
A pesar del mal tiempo que demoró el viaje desde El Calafate, Cristina de Kirchner concurrió ayer al velatorio, en Caleta Olivia, de la senadora Judith Forstmann. Néstor Kirchner decidió seguir rumbo a Buenos Aires.
El Gobierno ya dictaminó desde Santa Cruz que no habrá conflicto para el reemplazo en el Senado de Judith Forstmann, la senadora que falleció el fin de semana en un accidente en su provincia. Nicolás Fernández, también senador santacruceño y presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales que deberá dictaminar sobre el tema fue terminante ayer a la salida del velatorio de Forstmann en Caleta Olivia, al que Cristina de Kirchner concurrió sin su marido: «Esto no amerita ningún tipo de explicación, el reemplazante natural es el suplente de la fórmula, que es Jorge Banicevich, ex intendente de 28 de Noviembre, un hombre de militancia y trayectoria, y no hay sobre esa situación ninguna duda porque hay que interpretar la ley, nada más», dijo.
El problema se había generado cuando Banicevich no asumió la banca en reemplazo de Alicia Kirchner (de la que era suplente), que partió del Senado para seguir como ministra de Desarrollo Social. En ese momento el propio Nicolás Fernández emitió un dictamen habilitando la jura de Forstmann en la banca, y aunque no lo explicara expresamente lo hizo en aplicación de la teoría que respeta el cupo femenino y obliga a reemplazar a una mujer con otra mujer. Pero no sólo se contradice ahora ese dictamen, sino también la doctrina que Cristina de Kirchner instauró en 2001 en el Senado cuando le impidió asumir la banca al cuestionado Raúl Romero Feris, alegando que por cupo femenino la representación por Corrientes le correspondía a Isabel Viudez.
En un primer momento muchos pensaron que Banicevich había renunciado para permitir la jura de Forstmann, pero lo cierto es que ese paso al costado no quedó registrado en ninguna sesión o dictamen de comisión en el Senado, por lo que continúa habilitado para ser suplente.
De haber renunciado, el kirchnerismo debería ahora convocar a una elección en Santa Cruz para designar al senador faltante, especulación que sirvió durante el fin de semana para alimentar más de una novela política que involucró a Néstor Kirchner. Lejos de esas ideas, el ex presidente decidió que no es momento para más tensiones electorales en su provincia.

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