2 de agosto 2013 - 00:00

“Seré el santo mártir de la mala Justicia italiana”

Roma - Silvio Berlusconi expresó ayer su decisión de no renunciar a la política y su esperanza de que la condena en firme por fraude fiscal haga que los ciudadanos abran sus ojos sobre el "sometimiento" que sufre Italia de parte de los jueces.

Mediante un mensaje en video, Berlusconi definió la condena como un nuevo ejemplo de "persecución" desatada en su contra. "Seré el santo mártir de la mala Justicia", afirmó.

Desde su residencia romana, el Palacio Grazioli, el ex primer ministro aseguró que en su carrera política puso todas sus fuerzas para intentar llevar una "revolución liberal" a su país y para ubicar a Italia como protagonista de la escena internacional y no como "subalterna" de las grandes potencias.

"A cambio del compromiso durante casi veinte años a favor de mi país, llegado casi al final de mi vida activa, recibo el 'premio' de acusaciones y una sentencia fundada sobre la nada que me quita la libertad personal y los derechos políticos. ¿Es así que Italia reconoce los sacrificios y compromisos de sus ciudadanos mejores? ¿Es ésta la Italia que queremos y amamos?", dijo.

"Il Cavaliere", que enfrenta otros casos judiciales, entre ellos uno por incitación a la prostitución de una menor, aseguró que no se rendirá e insistió en la vuelta de su antiguo partido, Forza Italia, que se fusionó en 2009 en el actual Pueblo de la Libertad (PdL), un regreso en el que pretende que participen "los mejores jóvenes del mundo empresarial que se interesan por el destino de Italia".

"Junto a ellos devolveremos al terreno político Forza Italia y pediremos a los italianos que nos den la mayoría indispensable para modernizar el país, a partir de la reforma más indispensable, la de la Justicia", comentó. Así, añadió, "no seremos más un país sometido al ejercicio absolutamente arbitrario del más terrible de los poderes, el de privar a un ciudadano de su libertad. Espero que esta sentencia haga abrir los ojos a los italianos que no han sido conscientes de la realidad del país y han malgastado el voto o no han votado. Si sabemos estar unidos, juntos, recuperaremos la verdadera libertad".

El ex primer ministro dijo que nadie en su entorno puede entender "la carga de violencia" que le reservó parte de la magistratura con los distintos procesos judiciales, una auténtica "persecución" que proviene de jueces "irresponsables" y "no elegidos por el pueblo", pero que condicionan la vida política.

El ex primer ministro, actual senador, verá reducida su pena de cárcel de cuatro a un año sobre la base de la ley de indultos de 2006 y puede cumplir esta condena en arresto domiciliario o bajo tutela de los servicios sociales, puesto que supera los 70 años de edad. Asimismo, una vez calculada la nueva inhabilitación, ésta no entrará en vigor de forma automática, ya que para ser definitiva tiene que superar un nuevo trámite en el Senado, que deberá decidir si acepta la determinación de los magistrados, y si no lo hace ha de abrirse un proceso por conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional.

Agencias EFE y Reuters

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