El precandidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa, se reunió ayer con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva. El encuentro se dio antes de la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur que se lleva a cabo en la ciudad misionera de Puerto Iguazú a través de una charla que duró alrededor de 30 minutos y contó con la participación del canciller, Santiago Cafiero.
Sergio Massa logró el apoyo de Lula y se mostró con presidentes del Mercosur
Alberto Fernández exhortó al bloque regional a “integrarse al mundo no sólo como proveedores de materias primas, sino como exportadores de productos elaborados”. Buscan un equilibrio en el acuerdo con la Unión Europea.
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En ese marco, Lula invitó a Massa a visitar Brasil como precandidato presidencial y hablaron sobre el acuerdo para que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) financie a las empresas que participan en la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner. Además de la reunión con el jefe del Palacio del Planalto, el líder del Frente Renovador también mantuvo encuentros con el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou; y con el mandatario electo de Paraguay, Santiago Peña, con quien dialogó sobre los proyectos de Yacyretá, la Hidrovía y el Proyecto hidroeléctrico Corpus Christi. El futuro titular del Ejecutivo guaraní invitó a Massa a mantener una jornada de trabajo en la ciudad de Asunción la semana próxima.
En la cumbre, el presidente Alberto Fernández exhortó a sus pares del Mercosur, reunidos en Puerto Iguazú, a “integrarse al mundo no sólo como proveedores de materias primas, sino como exportadores de productos elaborados” y dijo que aspira a que las negociaciones en marcha con la Unión Europea (UE) “arrojen resultados equilibrados para todas las partes”. “Hablo de ser parte del mundo global con la fuerza de las economías que se desarrollan y no con la debilidad de las que se primarizan. Nadie puede condenarnos a ser los proveedores de la materia prima que otros industrializan y luego nos venden a precios exorbitantes”, advirtió Fernández en su discurso frente a sus pares del bloque regional.
Subrayó además que el destino del Mercosur es “ser parte del mundo global con la fuerza de las economías que se desarrollan y no con la debilidad de las que se primarizan”. En un discurso centrado en desandar las divergencias ya manifestadas por Uruguay respecto de las negociaciones por el Tratado de Libre Comercio con la UE, el mandatario señaló que el país quiere avanzar en las negociaciones y aclaró que su Gobierno no está en una posición “aislacionista”.
“Nadie puede condenarnos a ser los proveedores de la materia prima que otros industrializan y luego nos venden a precios exorbitantes. Una visión que no advierta la dimensión de lo que aquí digo podría inducir a algunos a pensar que de ese modo no alcanzaremos los estándares de libre comercio que algunos socios pretenden”, dijo en alusión a la postura del Gobierno de Luis Lacalle Pou.
Posteriormente, en conferencia de prensa, el mandatario amplió su postura sobre el acuerdo con la UE: dijo que el avance de ese convenio “no estuvo demorado por decisión de los países del Mercosur sino por conflictos internos” en el Viejo Continente que, dijo, “podrían sintetizarse como la posición de algunos países que no están dispuestos a terminar con los subsidios agrícolas que dan a sus productores, y que para países del Mercosur son muy importantes para competir y entrar en esos mercados”.
También señaló Fernández que la UE tomó recientemente “decisiones ambientales unilaterales” que “cambian las reglas del preacuerdo que se firmó a mediados de 2019”, lo cual fue “admitido” por ese bloque y sobre lo cual habló con líderes europeos, y que “afectan mucho a los países menos industrializados del Mercosur”.
Añadió además que “hay normas que no compartimos y que impiden dar privilegio a empresas nacionales a la hora de hacer compras gubernamentales”.
No obstante, aseguró que en el bloque regional está la “vocación” de encontrar un acuerdo con la UE, al manifestar que “en un mundo que vuelve a polarizarse comercialmente entre Estados Unidos y China, la posibilidad de construir un eje entre Europa y el Mercosur es algo muy valioso y lo queremos perfeccionar”.
En su mensaje ante sus pares, el Presidente había afirmado que no está “parado en el lugar aislacionista en el que algunos” lo “quieren ver parado”.
“Quiero agregar valor a lo que producimos porque así podemos ser protagonistas del futuro. De lo contrario, seguiremos perfeccionando la tremenda desigualdad que hoy posterga a nuestros pueblos”, añadió.
Sobre el acuerdo con la UE, había explicado: “Tenemos una visión crítica de lo que se acordó entonces. Aquello fue el fruto de un esfuerzo muy desigual entre las partes. Así, el Mercosur fue el que más cedió siendo el bloque con menor nivel de desarrollo relativo en el Acuerdo. La presentación de nuevas demandas en materia ambiental (...) presenta una visión parcial del desarrollo sostenible, centrada en lo ambiental, con nulo registro de las tres dimensiones de la sostenibilidad”, aclaró.
Aun así, había reiterado que Argentina estima que el acuerdo representa una oportunidad: “Aspiramos a que las negociaciones en marcha arrojen resultados equilibrados para todas las partes”. Aunque el debate sobre la relación con la UE atrae todos los focos, la intervención de Fernández fue más allá y recordó que el Mercosur lleva adelante otras negociaciones, entre ellas con países de América Central y con otros “más distantes como los Emiratos Árabes Unidos”.
Fernández insistió además en algo que ya había mencionado en la pasada cumbre realizada en Montevideo y es que todo lo actuado se da en un “escenario en el que la globalización cruje, que no muere, pero se transforma”.




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