Los combativos gremios de empleados públicos de las provincias advirtieron a los gobernadores la necesidad de comenzar a discutir en paritarias -a más tardar en febrero- un aumento salarial, que en ningún caso estaría por debajo del 20% y que, en algunos distritos, incluso, trepa hasta un techo del 35%. Este anticipo marca el nivel de conflictividad que deberán enfrentar los gobernadores, y quizás también el sector privado y el Estado nacional. Otra discusión difícil será la que se dará con los docentes de todo el país. (Ver Ámbito Nacional.)
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