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Show business
Anna Chapman
Anna Chapman, la bella agente de la red de espionaje rusa desmantelada el año pasado en EE.UU., registró su nombre y apellido como marca comercial, informó ayer el periódico «Komsomólskaya Pravda». La marca «Anna Chapman» para varias categorías de productos -cosméticos, entre otros- quedó inscripta en Rospatent, el servicio federal ruso de propiedad intelectual, patentes y marcas comerciales, el pasado 28 de enero. La inscripción de la marca comercial tendrá vigor hasta el año 2020 y podrá ser prorrogada. Desde que regresó al país, a finales de julio del año pasado, cuando fue canjeada junto a otros diez espías rusos por cuatro ciudadanos estadounidenses que se hallaban en prisión, en Rusia, condenados por espionaje, Anna Chapman, de 28 años, no ha dejado de ser noticia. Tras ser condecorada por el presidente ruso, Dmitri Medvédev, posó vestida y semidesnuda para varias revistas y el pasado 21 de enero la espía debutó como conductora de su propio programa de televisión, «Secretos del mundo con Anna Chapman», un espacio dedicado a enigmas y misterios.
China deja actuar a Dylan
Bob Dylan finalmente podrá actuar en China, donde estuvo prohibido durante años. A punto de cumplir 70 años, actuará el 6 de abril en Pekín, en el Gimnasio de los Trabajadores. De esta forma, habrá cumplido una de sus grandes obsesiones. Y, cumplirá también su viejo sueño de tocar en Saigón, la actual Ho Chi Min y capital de Vietnam, tan sólo cuatro días después. De esta forma, revivirá así los días en que escribía «Masters of war» y «Blowin in the wind» pensando en la guerra de Vietnam. El milagro lo consiguió Jeffrey Wu, director de Brokers Brothers, una empresa de Taiwan que se dedica a grandes acontecimientos y que tardó unos cinco años en lograr los permisos. En el mes de abril del pasado año, el ministerio de Cultura chino formalizó la última prohibición a que Dylan actuase en el gigante asiático, alegando que representaba un icono de la contracultura. Parece que el ministerio chino ya olvidó el grave problema que tuvieron hace un par de años, cuando la islandesa Bjork gritó ¡Tíbet Libre! durante un concierto en Shanghai. Luego lo intentó Oasis y también se lo prohibieron. Sólo los Rolling Stones habían podido cumplir su deseo de tocar en China. Paul McCartney también quiere intentarlo. Dylan, por su parte, advirtió que dejará sentado en China que sólo es un cantante y que, en estos momentos, destesta la política. Máxime tras su desilusión con Obama, al que le dijo que «se había quemado mucho por acercarse tanto al sol».
El striper Bardem
Al parecer, Javier Bardem no tenía demasiado claro su futuro profesional cuando empezó en el mundo laboral. El popular actor probó un sinfín de trabajos, entre ellos también el de striper ocasional, según él mismo se atrevió a confesar. «Lo hice como una broma para unos amigos al principio, pero un chico en el bar donde estábamos, me contrató para el día siguiente», «bailé Leave Your Hat On y lo hice muy mal pese a que tenía a mi madre y a mi hermana para animarme», según declaraciones que recoge la web norteamericana Showbizspy. A pesar de su incursión en entretenimiento erótico, Bardem -que viene de una familia de actores- no pudo resistir la atracción hacia el mundo de la interpretación, «me di cuenta de que me estaba convirtiendo en un actor, así que pensé: OK, detente. Si voy a hacer esto, tengo que hacerlo bien, por mi apellido».


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