Siete años en suba

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 Mientras los inventarios norteamericanos de crudo crecieron en 3,9 millones de barriles, en línea con lo esperado, los de gasolina se redujeron en 4,5 millones de barriles, muy por encima del 1,4 millón esperado. Conclusión, la sobreoferta de crudo continúa, pero la demanda en los EE.UU. está creciendo. Esto sumado a cierto reacomodamiento de posiciones tras el derrape del martes -la mayor caída del barril de WTI en 4 semanas- sirven para entender que ayer el crudo arrancara del lado ganador cerrando 4,9% arriba en u$s 38,29 por barril, el máximo desde el 4 de diciembre pasado (el 20 de marzo habría una reunión OPEC ampliada en Moscú). Mientras esto sirvió para entonar los papeles petroleros y los productores de commodities (el cobre trepó 0,7%), las dudas sobre la efectividad de las medidas que adopte -en horas- el Banco Central Europeo (recorte de 10 puntos básicos en la tasa de referencia a -0,4% y alguna eventual expansión en el mecanismo de recompra de títulos) le ponían un coto a la suba de las acciones norteamericanas. Así el Dow, que arrancó del lado ganador, estuvo oscilando entre -0,03% y +0,49% a lo largo de la jornada, cerrando con una suba de 0,21% en 17.000,36 puntos (lo mejor pasó por el NASDAQ, ganando 00,55%), anotando la octava de las últimas once ruedas. Mientras Chevron e IBM fueron los papeles que más contribuyeron a la suba del Dow, Goldman Sachs y Nike hicieron otro tanto en el sentido contrario. Ayer el rally del mercado norteamericano cumplió siete años. En el ínterin el S&P500 acumula una suba de 200% creando valor por u$s 14 billones (millones de millones). El sector estrella ha sido el de consumo, trepando 370%, seguido por los papeles financieros y los tecnológicos con una suba en torno al 250%, mientras lo peor pasó por el magro 40% que ganaron las empresas de energía y el 80% de las de telecomunicaciones.

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