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Sin ataduras, el Papa pidió en Bangladesh protección urgente a los desplazados rohinyás
Francisco, que soportó fuertes presiones en Myanmar para no mencionar el tema, fue contundente en el reclamo de una reacción internacional ante la tragedia de los 620.000 víctimas de “limpieza étnica”.
TRIBUTO. El papa Francisco visitó ayer el Memorial de los Mártires de la independencia de Bangladesh, donde colocó una ofrenda floral.
Ayer en Bangladesh, país que aloja a 620.000 musulmanes desplazados, pudo pasar página de las presiones que tuvo pro parte del Gobierno y los monjes budistas birmanos y habló de forma más contundente sobre el drama humanitario.
El presidente bangladesí, Abdul Hamid, exigió ante el Papa una repatriación segura de los refugiados, que llegaron huyendo de "las atrocidades sin escrúpulos del Ejército en Myanmar".
Además alabó al pontífice: "Su voz apasionada contra este tipo de brutalidad da esperanzas de alcanzar una solución a la crisis".
Desde el avión en el que viajó Francisco, se pudieron ver los campos de refugiados en la frontera.
El Papa celebrará hoy una misa con la ordenación de 16 sacerdotes en el parque Suhrawardy Udyan de Dacca, en su penúltimo día de visita a Bangladesh, y se encontrará con un pequeño grupo de rohinyás, procedentes de los campamentos de refugiados.
En sus palabras de ayer, Francisco elogió a Bangladesh -donde el 90% de la población es musulmana- por la acogida de rohinyás, destacando su sacrificio y el "espíritu de generosidad y solidaridad" de su pueblo.
En le primer día en el país, visitó dos de los lugares símbolos de la independencia nacional (1971), el Monumento de los Mártires y el Museo dedicado al padre de la patria "Bangabandhu", donde colocó ofrendas florales.
| Agencias AFP, EFE y DPA |

