24 de abril 2009 - 00:59

Sin señales para el trigo

Sin señales para el trigo
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2010. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de porcentaje o arrendamiento en campos de terceros.

Finaliza la campaña con rindes muy bajos como consecuencia de la sequía, y mayoría de quebrantos en los cultivos.

La soja de primera se estima que no pasará de un promedio de 1.100 a 1.200 kg/ha. Una idea de la magnitud de la sequía la dan los rindes de soja en un campo con riego, de 2.200 kg/ha. Los rindes de maíz van de 1.500 a 5.000 kg/ha. El girasol promediaba los 1.700 a 2.000 kg/ha.

A fines del mes próximo debería iniciarse la siembra de trigo en la zona. La realidad es que los productores aún no han realizado compras de insumos ni de semillas. La comercialización de insumos está parada, con el agravante de que aún quedan pendientes pagos de insumos de cosecha gruesa que fueron retirados a cosecha, y que no pueden afrontarse por los bajos rindes obtenidos.

No hay un horizonte claro para la producción de trigo. Desde el Gobierno aún no hay señales de que se vayan a tomar medidas que den un marco de previsibilidad para la nueva cosecha. La producción sólo podrá reactivarse si se eliminan las retenciones, y se deja de intervenir el mercado con cupos de exportación. Esta es la única forma de lograr que la producción de trigo crezca. Tal como están las cosas, caerá aún más.

Las proyecciones del cuadro adjunto para siembras en campo propio muestran resultados muy ajustados para el trigo, malos para el girasol, y algo mejores para la soja y el maíz.

Las siembras en campo arrendado, pagando un 35% a porcentaje, muestran quebrantos en trigo, girasol y maíz. En este caso, es previsible que se ofrezcan porcentajes a cosecha aún más bajos, con escalas crecientes a medida que los rindes aumenten.

Los arrendamientos por adelantado en quintales fijos serán la excepción. Para la siembra de trigo, pagando 10 quintales de trigo, que equivalen a 135 u$s/ha, el número sólo cierra con un rinde superior a los 39 qq/ha de rinde.

Para siembra de soja, pagando el equivalente a 7 qq/ha de soja, es necesario obtener al menos 23 qq/ha de rinde para cubrir los costos totales.

Se inicia una campaña sin reservas de humedad en el suelo y sin señales que muestren un horizonte despejado para producir.

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