1 de diciembre 2015 - 00:00

Siria sigue siendo una piedra en el zapato

  París - El presidente estadounidense, Barack Obama, y su par ruso, Vladímir Putin, discutieron ayer sobre la crisis en Siria durante una reunión aparte de la cumbre sobre cambio climático a la que ambos asisten en París. Obama destacó la importancia de apuntar a los militantes de Estado Islámico (EI) en Siria y no focalizar los avances militares contra los grupos rebeldes que se oponen al presidente sirio, Bashar al Asad, indicó una fuente de la Casa Blanca. "Los dos presidentes discutieron la necesidad de avanzar en el proceso de Viena para lograr un cese al fuego y una resolución política a la guerra civil", agregó, en referencia a las negociaciones internacionales que se llevaron adelante en la capital austríaca sobre la crisis siria.

El mandatario estadounidense le dijo a su par ruso que cree que Asad debe dejar el poder como parte de la transición, y ambos líderes señalaron que sus ministros de Relaciones Exteriores seguirán trabajando en el proceso diplomático, manifestó el funcionario estadounidense.

Poco después del encuentro entre Obama y Putin, el cual duró media hora, los jefes de Estado Mayor de los dos países, el general ruso Valeri Guerásimov y el estadounidense Joseph Dunford, abordaron ayer por teléfono la lucha contra el Estado Islámico.

En tanto, también al margen de la cumbre climática, Putin aprovechó para redoblar sus críticas a Turquía, una semana después de que ese país derribara a un avión ruso en la frontera con Siria. Tras negarse a mantener un encuentro con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, el mandatario ruso relacionó el derribo del bombardero Su-24 con el suministro de petróleo del grupo terrorista a territorio turco.

"Tenemos todos los motivos para suponer que la decisión de derribar el avión fue dictada por el deseo de garantizar la seguridad de las vías de suministro de petróleo al territorio de Turquía", dijo Putin en una rueda de prensa. Subrayó que Rusia recibió "nuevos datos que confirman, lamentablemente, que desde las zonas de extracción controladas por el EI y otras organizaciones terroristas el petróleo llega en grandes cantidades, en cantidades industriales, a territorio turco".

Mientras, Erdogan prometió dimitir si se demuestra la acusación. "No es moral acusar a Turquía de comprar petróleo a EI. Si hay documentos, deberían mostrarlos, que los veamos. Si se demuestra, yo no me quedaré en el cargo. Y le digo al señor Putin: ¿Se quedará usted en su cargo?", dijo a la prensa en París.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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