25 de marzo 2014 - 00:00

Sobresalió Sol Gabetta en concierto en Miami Beach

Sol Gabetta, que este año regresa al Teatro Colón, interpretó el famoso concierto para chelo de Elgar en la Academia Orquestal Americana.
Sol Gabetta, que este año regresa al Teatro Colón, interpretó el famoso concierto para chelo de Elgar en la Academia Orquestal Americana.
Miami Beach Este último fin de semana, entre las actuaciones de la Orquesta de Cleveland y la Filarmónica de Israel, la presencia local de la New World Symphony se guardó un as en la manga con el que supo salir airosa frente a sus dos hermanas mayores. La "Academia Orquestal Americana" como bien se define el emprendimiento de Michael Tilson Thomas asentado en el excepcional complejo firmado por Frank Gehry reunió a dos de las figuras jóvenes mas notables de la nueva camada de estrellas de la música, el director granadino Pablo Heras Casado y la chelista cordobesa Sol Gabetta.

El concierto señaló la segunda actuación de los artistas en Miami Gabetta debutó en el 2010 y Heras Casado en el 2012- por primera vez juntos y con la New World Symphony con un programa bien armado que pagó buenos dividendos artísticos además del lleno total de la sala y del parque del teatro donde se trasmitió via Wallcast.

Elgar y Shostakovich en su vertiente más elegíaca y reflexiva propiciaron una exquisita coincidencia. Armada de su Guadagnini de 1759, la chelista de Villa María, exhibió inmaculada pureza de línea y técnica perfecta en el concierto de Elgar obra que para todo solista, máxime si es mujer, no puede eludir el fantasma de Jacqueline Du Pré al que sumó un fraseo de gran expresividad. Por cierto que Gabetta no se inhibe ante posibles comparaciones, abordó la composición con elegancia y seguridad pasmosas, con una gentileza y bríos "á la Mendelssohn" que otorgó a la obra un lirismo especialísimo. Heras Casado, pareció hacer respirar al ensamble en el mismo plano que la solista logrando una lectura de soberbia intimidad ejemplificada por un legato sin pausa ni transiciones entre orquesta e intérprete que sólo se quebró con la ovación final. Como bis, solista y cuerdas de la orquesta regalaron un memorable "Après un rêve" de Fauré.

En la segunda parte, regresó el director andaluz con la Décima Sinfonía de Shostakovich. Heras-Casado optó por una lectura urgente, frontal, expansiva, feroz y en instancias ensordecedora que si bien puso a prueba cada sección de la orquesta con destacadísimas intervenciones de flauta, clarinete y concertino mostró con un enfoque analítico que no escapó a la poesía doliente y lacerante, al sarcasmo e ironía implícitos esenciales a Shostakovich. Artistas meteóricos, con agendas intensas, Gabetta regresa a Buenos Aires esta temporada mientras Heras Casado "el granadino errante" a sus apariciones con todas las grandes orquestas del mundo acaba de aparecer suma una fascinante Segunda de Mendelssohn en Harmonia Mundi de reciente aparición. La energía arrolladora de ambos sugiere un nuevo tipo de artista itinerante, acorde con la velocidad de esta época y que hace aún mas atractivo ver donde se hallarán de aquí a diez o veinte años.

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