10 de febrero 2009 - 00:00

Socialistas, molestos con la Coalición

La susceptibilidad electoral del Partido Socialista de Hermes Binner está al rojo vivo. Las humoradas, los piropos y coqueteos de Elisa Carrió hacia el peronista Carlos Reutemann, rival directo del socialismo en las elecciones legislativas de octubre en Santa Fe, dispararon una escalada de acusaciones y críticas del PS contra la jefa de la Coalición Cívica.
Primero, Carrió había dicho que se tomaría un café político con Reutemann «porque es lindo», y la semana pasada, desde Washington, la fundadora del ARI aseguró que «tiene las puertas abiertas» para el senador santafesino. Eso alcanzó para que el socialismo congelara las conversaciones con la Coalición Cívica, fuerza que ayer terminó de crispar los ánimos socialistas al sumar en la Legislatura al lopezmurphysta Marcelo Meis -ver nota aparte- a su interbloque opositor.
El titular del socialismo porteño, Roy Cortina, consideró que las de Carrió fueron «declaraciones irresponsables», y aseguró que «para cualquier socialista, esto no debe de haber caído bien».
Cortina sostuvo que Carrió tiene que saber que «Reutemann va a ser el competidor de (el líder del PS, Rubén) Giustiniani, y es el rival de (el gobernador de Santa Fe, Hermes) Binner», también socialista.
El líder del socialismo porteño dijo desconocer si las declaraciones de la chaqueña tuvieron algún tipo de segunda intención, y deseó que hayan sido «sólo un descuido».
«Es muy difícil estar en la psiquis de esta mujer, porque es muy cambiante», manifestó el diputado socialista.
Carrió aseguró que si el senador santafesino decide «estar realmente en el campo de la oposición, las puertas están abiertas para él», con quien dijo tener «una muy buena relación».
Estas declaraciones también molestaron a su otro aliado, la UCR, pero resonaron con más intensidad en el socialismo, ya que mantiene un cerrado enfrentamiento con el justicialismo santafesino por el control político de la provincia.
Pero no sólo el guiño a Reutemann cayó mal, sino también las reiteradas señales al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, para llegar a un acuerdo entre el PRO y la Coalición Cívica en las legislativas a nivel nacional.
Carrió había asegurado que tenía «una charla pendiente a nivel nacional» con Macri, algo a lo que ni el socialismo ni el radicalismo están dispuestos.
Según Cortina, el acuerdo entre el socialismo y la Coalición Cívica se da «de acuerdo con la provincia», y enfatizó que en la Ciudad de Buenos Aires ambos partidos no comulgan.

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