29 de julio 2015 - 00:00

S&P castigó a la deuda brasileña

S&P castigó a la deuda brasileña
San Pablo - La agencia Standard & Poor's dijo ayer que Brasil podría perder el grado de inversión en los próximos años, si es que una serie de investigaciones de corrupción perjudican aún más el crecimiento económico y la implementación de medidas de austeridad. La agencia mantuvo la calificación soberana de largo plazo en moneda extranjera de Brasil en "BBB-", justo sobre la línea que separa la deuda de calidad de la especulativa, pero revisó la perspectiva a "negativa" desde "estable" ante las difíciles circunstancias políticas y económicas que enfrenta el país. El cambio de panorama indica que una baja es posible en los próximos 12 a 18 meses.

La advertencia es un revés para los esfuerzos del ministro de Hacienda, Joaquim Levy, para recuperar la confianza de los inversores en la mayor economía de América Latina, que se dirige a una profunda recesión. "Estamos asumiendo una historia fiscal todavía más débil (en 2016), pero también asumimos que mejorará y que Brasil evitará una rebaja en la calificación", dijo Lisa Schineller, analista de S&P, citando como ejemplo a India. También con calificación "BBB-" por parte de S&P, India evitó el año pasado caer a la categoría basura después que el primer ministro, Narenda Modi, reveló una ambiciosa agenda de reformas. Sin embargo, Schineller advirtió de significativos peligros que acechan sobre la implementación de las políticas de austeridad de Levy. A pesar de que en el Gobierno temían por la calificación de Brasil, pocos anticiparon que la revisión de S&P sería tan pronto. "Esto agarró al equipo por sorpresa", dijo un funcionario del Ministerio de Hacienda. Levy ha estado tratando de defender el grado de inversión de Brasil con una serie de recortes de gastos y aumentos de impuestos que buscan reducir el déficit fiscal, que creció durante el primer mandato de Dilma Rousseff.

Los ingresos del Gobierno se han hundido desde inicios de año. Se espera que la economía se contraiga este año y posiblemente en 2016. La inflación se mantiene por sobre la meta, lo que inclina al Banco Central a subir las tasas de interés. Un enorme escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras también ha golpeado la confianza de los inversores, junto con una creciente crisis política que incluye pedidos para que Rousseff enfrente un juicio político.

S&P fue la primera de las tres grandes agencias en plantear interrogantes sobre el grado de inversión de Brasil. Tanto Moody's Investors Service como Fitch Ratings tienen la nota del país en "BBB", dos escalones por sobre el grado especulativo, con un panorama "negativo".

Agencia Reuters y Ámbito Financiero

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