Sta. Fe: ahora la pelea es por los votos de los vencidos

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Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del pasado domingo en Santa Fe dejaron finalmente cuatro candidatos a gobernador en carrera, que contra reloj agudizan las estrategias para salir a cazar los votos de los postulantes perdidosos, en pos de potenciar sus chances en las elecciones generales del próximo 14 de junio.

El cierre del escrutinio provisorio consagró al excómico de Midachi Miguel del Sel (Unión-PRO, lista única) como el candidato más votado (32,2%), mientras que la fuerza que lidera el jefe de Gobierno porteño y aspirante presidencial Mauricio Macri además se alzó con una muy reñida victoria sobre el oficialista Frente Progresista Cívico y Social, de 32,2% sobre 31,82% (poco más de 5.400 votos, un 0,3%).

En esa interna gobernante, el senador provincial socialista Miguel Lifschitz se impuso con comodidad sobre el diputado nacional radical Mario Barletta, por 70,58% contra 29,42%.

La tercera fuerza resultó ser el Frente Justicialista para la Victoria, con 21,88%, de la mano de la fórmula kirchnerista del diputado nacional Omar Perotti y el secretario de Transporte nacional, Alejandro Ramos, que mejoró los pronósticos iniciales.

En tanto, y sin lograr levantar vuelo en tierra santafesina, el Frente Renovador de la Esperanza de Sergio Massa quedó relegado a un cuarto puesto (7,72%), con el ajustado triunfo del diputado nacional Oscar "Cachi" Martínez sobre el extitular de la FAA, Eduardo Buzzi.

En paralelo, y con la aplicación de la boleta única -que potencia la selección de candidatos por sobre las fuerzas-, la votación a diputados provinciales derivó en un rotundo triunfo del gobernador socialista Antonio Bonfatti, que en una fuerte apuesta encabezó una de las listas progresistas en ese rubro -arrasó en su interna con Rubén Giustiniani- y se convirtió en el gran elector provincial.

La coalición socialista-radical se ubicó así como la fuerza más votada, al duplicar los sufragios del FpV (donde se impuso Héctor "Tigre" Cavallero) y relegar a un tercer y cuarto escalón al PRO y al massismo.

Esa relación de fuerzas no es un dato menor, ya que de trasladarse este escenario a las elecciones generales, un potencial triunfo de Del Sel en el cuarto oscuro lo podría enfrentar a una Legislatura adversa, una relación de fuerzas que hoy condiciona a Bonfatti frente al actual dominio justicialista.

En este marco, anoche los apoderados del FpV pidieron informes al Tribunal Electoral por supuestas incongruencias en los números del escrutinio.

Por de pronto, con Del Sel, Lifschitz, Perotti y Martínez aún en carrera para pelear la sucesión de Bonfatti, la incógnita está puesta en hacia qué candidato fugarán los votos de los postulantes perdidosos en las primarias o los que quedaron fuera de juego por no haber alcanzado el 1,5% mínimo de votos del padrón exigido por ley.

Parte de esa caza apunta al jugoso 9,36% que arrastró el radical Barleta y al 7,72% del massismo. "Gran parte de los votantes de Barletta van a ir para Del Sel, y también algunos de Perotti, y Miguel va a consolidar un resultado final muy bueno", enfatizó ayer Macri, apoyándose en el discurso duro que mostró el diputado de la UCR y en la idea de que sus votantes no desean otro Gobierno socialista .

Sin embargo, Lifschitz se mostró confiado en que esos sufragios "van a permanecer en su gran mayoría" en el Frente Progresista y remarcó la necesidad de "ir por el 40% que ha elegido otras opciones, que ya no son competitivas", además de admitir una merma "importante" en el caudal electoral del socialismo en Rosario, que "tratarán de recuperar".

En tanto, desde las filas del FpV confían en captar una tajada de los sufragios que obtuvo el malogrado massismo -debe evitar que se fuguen hacia Del Sel, escenario que busca el PRO-, y remarcan el hecho de que Perotti superó el piso del 20% pese al poco tiempo con el que contó para instalar su fórmula, por lo que apuestan a que mejorará su performance.

A nivel de las intendencias, en tanto, el tradicional enclave socialista de Rosario encontró a la postulante del PRO Anita Martínez, como la candidata más votada, aunque como fuerza se impuso el Frente Progresista (con la victoria interna de la actual jefa comunal, la socialista Mónica Fein, sobre Pablo Javkin).

En la ciudad de Santa Fe, en tanto, la coalición progresista logró un cómodo triunfo, con una victoria en la primaria del intendente José Corral, y el FpV como segunda fuerza. En rigor, el F. Progresista y el FpV se impusieron en la categoría a intendente en las diez ciudades más pobladas de la provincia.

En ese marco, el titular de la Cámara de Diputados, el justicialista Luis Rubeo (h), celebró los resultados y destacó que de los 28 integrantes de la lista, su espacio "tendrá ocho representantes", acompañándolo, entre los primeros nueve, "Leandro Busatto y Olga Coteluzzi". "Me toca liderar el sector del peronismo que más diputados provinciales tendrá, pese a haber competido con las estructuras nacionales de La Cámpora, el Movimiento Evita, Kolina y la parcialidad total de la fórmula", dijo.

Las PASO volvieron a reflotar los cruces entre la idiosincrasia de los rosarinos y de los santafesinos, esta vez volcada sobre los afiches de campaña. Por eso, muchos carteles con las candidaturas a gobernador de Lifschitz (Rosario) terminaron en la ciudad de Santa Fe tachados y con la leyenda "rosarino", mientras que la suerte de "estigma" desde la mirada rosarina alcanzó también a la propaganda en vía pública de Perotti (Rafaela), al que le dibujaron la letra "K".

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