Solo le bastó una subasta al BCRA de Caputo para contener, por ahora, la presión cambiaria y por ende la cotización del dólar. Ayer en el segundo día de subasta de dólares, el Central declaró desierta la compulsa ante la falta de ofertas. Según los operadores varios factores se conjugaron para que la demanda no se hiciera presente ayer. Por un lado, el cambio en las expectativas, pero entró a jugar una mayor oferta de los exportadores, más la venta de dólares de empresas y bancos para afrontar el pago de los vencimientos de Ganancias, Bienes Personales y cancelar el pago de aguinaldos.
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