23 de diciembre 2011 - 00:00

Subtes: retoma embestida Gobierno ante silencio

A pesar de los embates, no se retomaron las negociaciones por el traspaso de cinco líneas de subte y el Premetro a la órbita porteña. Por un lado, la administración macrista anunció que pediría una nueva reunión, para lo que esperaría que asuman tanto Cristina de Kirchner como Mauricio Macri sus nuevos mandatos, pero del Gobierno nacional aseguran que no hubo llamados. Entonces en la oficina que conduce Juan Pablo Schiavi arremeten con un nuevo emplazamiento: «El 1 de enero se terminó todo», aseguraron a este diario en la Secretaría de Transporte nacional. Eso significaría varias cuestiones de las que no hay decisión tomada. Una podría ser cumplir con la amenaza de recurrir a la Justicia para que, en función de una ley hace años aprobada, Macri tome el control del transporte, que le sería traspasado con la mitad de los fondos para subsidiar el precio del pasaje, que actualmente cuesta $ 1,10. Otra posibilidad que analiza Schiavi es definitivamente no hablar más del traspaso y que el Gobierno nacional afronte el costo político de, para empezar, subir al doble el costo de los viajes.

La decisión, de todos modos, parece solitaria. El Gobierno de Macri, a través del ente que se ocupa de los subtes (SBASE) que conduce Juan Pablo Piccardo se embarcó en un llamado a licitación para ampliar las terminales de la línea D, comprar vagones y posibilitar que la frecuencia de los trenes sea menor que la actual. Lo mismo se propone en la línea B, que además cuenta con dos estaciones demoradas en su inauguración prevista ahora para dentro de otros cuatro meses. Son las estaciones que van desde avenida de Los Incas en Villa Urquiza hasta Monroe y cuyo plazo de terminación se preveía para 2008.

Macri quiere poner en la cuenta las obras que está realizando la Ciudad para la mejora de las líneas, con la idea de que la Nación le ayude con los fondos. Pero el Gobierno kirchnerista ha hecho el anuncio de la transferencia en el marco de la política de comenzar a ahorrarse dinero de los subsidios que viene pagando, lo que ha provocado también que se le quite al consumo eléctrico a un sector de la Capital Federal que incluye a los edificios públicos del Gobierno de la Ciudad.

Macri pide que los subsidios se compartan entre las dos administraciones hasta 2017 y que el Gobierno nacional también disponga de la mitad de unos u$s 1.000 millones para obras de ampliación y mejoras, lo que fue rechazado.

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