28 de marzo 2012 - 00:00

Suecia, un país donde ya casi nadie usa billetes

En 1661, Suecia fue el primer país en utilizar los billetes en Europa. Hoy, la corona -su moneda oficial-, como se la conoce tradicionalmente, tiende a desaparecer.
En 1661, Suecia fue el primer país en utilizar los billetes en Europa. Hoy, la corona -su moneda oficial-, como se la conoce tradicionalmente, tiende a desaparecer.
Suecia fue el primer país europeo en introducir los billetes en 1661. Pero parece que ahora la mayoría de los ciudadanos se están deshaciendo de ellos. «No veo por qué seguimos imprimiendo billetes», dijo Björn Ulvaeus, exmiembro del grupo musical ABBA, gran defensor de un mundo sin dinero. Sin embargo, una sociedad sin efectivo puede parecer bastante paradójico para alguien que hizo una fortuna con la canción «Money, money, money» y otros éxitos de ABBA. Luego de que su hijo fuera asaltado por tercera vez, comenzó a apostar por una rápida transición hacia una economía digital «para hacerle a los ladrones la vida más difícil».

La disminución del efectivo en Suecia es notable. En la mayoría de las ciudades los colectivos ya no aceptan billetes y muchas empresas sólo admiten pagos con tarjetas de crédito. Incluso en las iglesias se dejaron de realizar donaciones por la falta de dinero. Tal es el caso de la Carl Gustaf, en Karlshamn, al sur de Suecia donde el sacerdote Johan Tyrberg explicó que recientemente se instaló un lector de tarjetas para facilitar a los fieles hacer sus ofrendas. «La gente se acercó a mí varias veces y dijo que no tenía dinero, pero todavía le gustaría donarlo», sostuvo Tyrberg.

Billetes y monedas representan sólo el 3% de la economía de Suecia, en comparación con un promedio del 9% en la eurozona y un 7% en Estados Unidos, según datos del Banco de Pagos Internacionales, una organización que agrupa a las entidades más importantes del mundo. El lado positivo de esta situación es que la cantidad de robos a bancos en Suecia disminuyó de 110 en 2008 a 16 en 2011, el nivel más bajo desde que se comenzó a llevar registros hace 30 años. Sin embargo, Oscar Swartz, fundador de Banhof, el proveedor de internet más importante de Suecia, planteó que una economía totalmente digital podría generar serios problemas de privacidad debido a los rastros que dejan las transacciones electrónicas. Swartz aseguró que apoya la idea de la eliminación gradual del dinero en efectivo, pero sostuvo que otros medios de pago anónimos deberían ser introducidos en su lugar para evitar los crímenes informáticos. «Uno debe ser capaz de enviar y donar dinero a diferentes organizaciones sin ser rastreado todo el tiempo», opinó.

No es de sorprender que Suecia y otros países nórdicos estén a la vanguardia de este desarrollo, dado su énfasis en la tecnología y la innovación. La mayoría de los expertos no espera que los billetes desaparezcan en el corto plazo, pero sí dice que irán disminuyendo. Además, hay algunos pocos bolsillos que se resisten a estos cambios, sobre todo aquellos que no cuentan con tarjetas de crédito.

Lars Nyberg, exsubdirector del Banco Central de Suecia, aseguró el año pasado antes de retirarse, que por más que el uso del efectivo esté en baja, «el dinero va a sobrevivir «.

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