13 de agosto 2012 - 00:00

Sumar no costó nada

Una de esas ruedas vacías, puro «cascarón», que sin embargo es de utilidad para que la estadística se marque en aumento. O en rebote, como el caso del Merval. ¿Qué existió de distinto respecto de lo conocido?... nada. Afuera con los mismos parámetros, aguardando con expectativa ciertas revelaciones nutritivas. Adentro, después de las disposiciones de la CNV -que voltearon el andar del jueves- no existió corrección sobre aquello que actuó de detonante para forjar una «corrida». Era nada más que la posibilidad de un «rebote» de orden técnico, ayudado por la hábil participación de ciertas carteras. Oprimiendo en las plazas justas. Y así, en un panorama europeo que se arrastró en lo anodino, el Dow Jones extrajo su cuota consabida sin motivos a la vista, con el 0,32%. Que pasó por el Bovespa dejando su saldo positivo del 0,82%. Y finalizó con un Merval que lavó sus serias heridas previas, pudiendo reflotar con el 1,24%. Esto, por imperio de cierta «reacción» -encomillada- de algunos papeles clave, en la docena principal. Y sin importar que otros de los indicadores no lo siguieran. Amortiguación de lo anterior, para terminar en 2.410 y recuperando la centena superior. Lo más curioso, que desmerece en mucho lo del Merval principal, es que sólo 23 papeles subieron, contra 66 que bajaron, lo que mostró dos mercados distintos. Uno, para la vidriera; otro, que no dio muestras de recuperación. Y todo esto, enmarcado por apenas $ 35 millones de volumen, posibilitando el «rebote» en precios, con merma en negocios. Totalmente desconfiable.

 La semana: el Dow culminó con utilidad del 0,86%, el Bovespa con un notable 3,5%. Y el Merval asomando, por la última rueda, con un 0,6%. Todo atado con alambres. Y la Bolsa, rateando.

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