18 de julio 2012 - 00:00

Tabaré asumió culpa por quiebra de Pluna: “Nos equivocamos”

Tabaré Vázquez
Tabaré Vázquez
Montevideo - El expresidente Tabaré Vázquez y el actual vicepresidente Danilo Astori reconocieron ayer su responsabilidad en la quiebra de la aerolínea Pluna por haber impulsado la entrega de la empresa al consorcio argentino Leadgate en 2007, lo que consideraron «un error».

En un gesto inusual, el vicepresidente Astori, que en 2007 se desempeñaba como ministro de Economía de Vázquez, remitió una carta a la agencia Uypress en la que indicaba su deseo de «asumir plena y totalmente» su responsabilidad por el error que cometió al permitir que Leadgate tomara las riendas de la aerolínea.

Además, dijo respaldar la decisión del Gobierno de liquidar la compañía como la «única salida para preservar los intereses nacionales».

Apenas unas horas después de conocerse esa nota, el expresidente Vázquez envió otro comunicado a la prensa titulado «Nos equivocamos» y en el que apuntaba que «el principal responsable de la equivocación» que supuso apostar por Leadgate fue él, ya que conocía todas las acciones que se tomaron y que contaron con «su respaldo y aprobación explícita».

Astori indicó que su error fue pretender buscar «denodadamente una salida para Pluna» en 2007 con la pretensión de terminar «de una vez por todas con el permanente drenaje de recursos públicos destinados a financiar sus malos resultados».

El vicepresidente justificó la decisión de adjudicar Pluna a Leadgate porque entonces la empresa estaba «vaciada y fundida», herencia de «una desastrosa gestión que había comenzado en 1995», una alusión a la decisión del Gobierno de los hoy opositores Partido Nacional y Partido Colorado de privatizar Pluna y entregársela a la brasileña Varig.

«Las decenas de millones que perdimos en ese período y que pagamos todos los uruguayos tienen sus responsables. ¿Alguien asumió sus responsabilidades? El Gobierno buscó una salida pensando en el interés nacional y lo hizo con una perspectiva de Estado. ¿Todos actuaron de esa manera?», se preguntó el vicepresidente. Astori consideró de todas maneras que «la gestión de Leadgate no fue la que el país esperaba y necesitaba».

Esta asunción de culpas llegó el mismo día que la Cámara de Diputados aprobó, tras un arduo debate, el proyecto de ley para la liquidación de la aerolínea, la subasta de sus aviones y la posibilidad de entregar sus frecuencias a otras compañías.

Los diputados discutieron durante más de diecisiete horas en un debate ríspido y al final la norma contó sólo con el apoyo del oficialismo.

El proyecto aprobado dispone la subasta en sesenta días de siete aviones de Pluna Bombardier CRJ900 y la posterior negociación de las rutas aéreas de la empresa a cambio de la contratación de sus exempleados.

En el momento del anuncio de su quiebra, el pasado 9 de julio, Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia la Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, lo que supone cerca del 80% del total de vuelos en Uruguay. Pluna arrastraba además una deuda de u$s 27 millones con la empresa estatal uruguaya de combustibles ANCAP, que también se pagará con el producido de la subasta.

El pasado 15 de junio, el Gobierno uruguayo anunció un acuerdo para una «salida ordenada» de Leadgate, que tenía el 75% de las acciones de Pluna, mientras que el Estado poseía el 25% restante.

Tras la intervención, el Gobierno se dio un plazo de un mes para recibir inversionistas interesados en adquirir la empresa, pero éstos nunca aparecieron, lo que detonó la decisión de suspender sus actividades y proceder a la disolución.

La privatización de Pluna comenzó en el año 1995, cuando se asoció con la brasileña Varig en una alianza que duró diez años y que culminó con enormes pérdidas para la empresa.

En 2007, el Gobierno del socialista Tabaré Vázquez vendió el 75% de Pluna al Leadgate y aportó u$s 28 millones a la sociedad para su capitalización.

Agencia EFE

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