8 de agosto 2011 - 00:00

Tambalea el cuarto ministro de Dilma: ahora, Agricultura

Wagner Rossi, ministro de Agricultura de Brasil, está en la cuerda floja desde que se conoció que nombró a familiares y compañeros de partido de manera abusiva. Su partido, el PMDB, mantiene una tensa relación con Dilma Rousseff.
Wagner Rossi, ministro de Agricultura de Brasil, está en la cuerda floja desde que se conoció que nombró a familiares y compañeros de partido de manera abusiva. Su partido, el PMDB, mantiene una tensa relación con Dilma Rousseff.
Brasilia - Tras la dimisión el sábado del número dos del Ministerio de Agricultura de Brasil, Milton Ortolan, por denuncias de corrupción, nuevas acusaciones apuntaban ayer al titular de esa cartera, Wagner Rossi, del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

Según informó ayer el diario Folha de Sao Paulo, desde que asumió el comando del ministerio en 2010, Rossi transformó la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB), empresa estatal vinculada con Agricultura, «en una vidriera de empleos para acomodar familiares de líderes políticos del PMDB», principal aliado del Gobierno de Dilma Rousseff.

El periódico constata que desde junio de 2007, cuando Rossi dirigía la CONAB, hasta marzo de 2010, el directivo aumentó el número de asesores especiales de su gabinete de 6 a 26 cargos. Sólo en este año fueron creados 21 empleos de ese tipo.

Entre los puestos adjudicados bajo estas condiciones figuran varios familiares de políticos del PMDB: el hijo del senador Renan Calheiros, y la exesposa del legislador Henrique Eduardo Alves, entre otros.

La denuncia se produjo un día después de la dimisión «irrevocable» de Ortolan, acusado por la revista semanal Veja de estar vinculado con el empresario Julio Fróes, quien tendría una «oficina clandestina» dentro del propio ministerio, desde donde supuestamente sobornaba funcionarios, elaboraba los pliegos de las licitaciones y elegía a las empresas contratadas por la cartera. Tanto Ortolan como Fróes negaron las acusaciones.

Ya son tres los ministros del gabinete que han renunciado en los últimos tres meses debido a denuncias de corrupción o a disputas con Rousseff. El último en despedirse del Gobierno fue Nelson Jobim, también

del PMDB, quien hoy será reemplazado por el excanciller de la era Lula, Celso Amorim.

Ante la nueva crisis, los líderes de la oposición en la Cámara de Diputados y del Senado prometieron obstruir las votaciones en el plenario de esta semana y avanzar con una nueva ofensiva para la creación de una comisión que investigue los casos de corrupción dentro del Gobierno de Rousseff.

Desde su asunción, la mandataria le dio la espalda al PMDB, la mayor fuerza política del país y el principal aliado del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en el Cogreso. Esta crisis parece no afectar la popularidad de la mandataria, que cuenta con el apoyo del 48% de los brasileños, un punto más que el mes pasado.

Agencias EFE, ANSA, DPA, AFP y Reuters

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