También en la pintura, el show debe continuar (y expandirse)

Edición Impresa

El nombre de Cecilia Gimenez, de 81 años, no tenia ningún especial significado en el mundo del arte hasta hace un año, cuando decidió "restaurar" una pintura religiosa, un "Ecce Homo" de 1930. Asi, como iba a saberse mas tarde, la mujer desfiguró por completo -mientras esperaba volverla a su forma original- la imagen de un ícono con la imagen de Cristo, que aparecía con una corona de espinas antes de la Crucifixión.

La curiosidad que siguió a la risa y la incredulidad generalizadas, y que dio la vuelta al mundo a través de los medios de comunicación, hizo que la gente acudiera en masa al lugar para ver en persona la singular restauración. Según una nota publicada en "La Opinión", periódico de habla hispana editado en California, más de 40 mil personas han visitado sólo este año el fresco en su capilla de Borja, un pueblo de apenas 5 mil habitantes al nordeste de España, conocido hasta el momento sólo por sus vinos. Hace unos meses, el ayuntamiento decidió cobrar 1 euro (1.32 dólares) por visita y, entre la entrada y los donativos voluntarios, se calcula que la recaudación ha superado el equivalente a u$s 67.000. Se trata de una exposición de una única "obra" que muestra la torpeza de una pintora aficionada que transformó un ícono religioso de escaso valor en una atracción turística.

"Hemos pasado momentos duros. Habrá poca gente que se haya enfrentado a una situación como ésta en la historia", dijo Juan María Ojeda, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Borja, al momento en que se cumple el primer aniversario de su "descubrimiento". "Pero los beneficios de la promoción de la ciudad son evidentes y es algo que tendremos que aprovechar de cara al futuro", terminó diciendo en la nota.

Hace poco, se mencionaban en esta columna las nuevas áreas de negocios que conforman el arte y su epifenómenos, es decir las nuevas maneras en que el arte da dividendos. En ese terreno, no deja de haber quien relacione la anécdota del "Ecce Homo" con la expansión inusitada del concepto de obra de arte. Muchos consideran que la atracción ejercida sobre el público poco tiene que ver con la contemplación. Últimamente, hemos visto cómo mutan las formas de comercialización, mientras crece y se masifica en redes sociales, mass media, etc. Pero también esta faceta de la actividad se va desprendiendo de su imagen accesoria para adquirir una fisonomía que tiene reglas propias y no busca ganancias en la venta de obra como único recurso basado en su calidad, sino en lo atractivo del fenómeno que representa, como en el caso del "Ecce Homo".

El encarecimiento de los costos operativos de los galeristas y art dealers, sumados a la disminución de los márgenes de ganancias, también crearon nuevos escenarios donde el mercado del arte, tal como lo conocíamos, es reencuadrado como un sector de la actividad reservado a artista consagrados o a emergentes que siguen la trayectoria en el circuito tradicional. El arte conceptual, en el área instalaciones que utiliza soportes con materiales a veces efímeros, tiene muchas veces problemas en su comercialización, tanto por el espacio que algunos ocupan como por el planteo que desarrollan, lo que hace funcionar la imaginación de promotores y comerciantes en la creación de grandes exhibiciones, o incluso en el alquiler de los derechos de reproducción de una obra por un número limitado de veces.

Todas estas incorporaciones, que finalmente son novedosos mecanismos para difundir y exhibir arte, provocan una fusión entre arte y show que tiene su origen en la década del ´60, cuando los "happenings", precursores de las "movidas", de hoy marcaban la tendencia. ¿No hay entonces nada nuevo bajo el sol? Seguramente no en lo que se refiere a la creación, pero sí en cuanto al negocio, ya que aquellos eventos eran generalmente propuestas vanguardistas que se producían con fondos aportados por mecenas, fundaciones o el Estado, pero que no implicaban necesariamente una intención de retorno económico a corto plazo. Los art shows actuales, en cambio, funcionan como negocios de espectáculo con un objetivo concreto de renta inmediata.

Dejá tu comentario