Una mejora en los datos económicos se ha sumado a las expectativas de que la Fed comenzará a reducir su inyección de estímulo monetario en septiembre, lo que impulsó ayer los rendimientos de los bonos a 10 años a casi un 2,90%, el nivel más alto desde julio de 2011. Los inversores que habían apostado a un descenso en los rendimientos también tuvieron que vender esas posiciones, lo que se sumó a la debilidad en el mercado. La tasa de los títulos a 10 años subió más de 1 punto porcentual, frente a un 1,60% a comienzos de mayo, cuando el presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo que podría desacelerar el ritmo de sus compras de bonos, lo que sorprendió a muchos inversores.
El rendimiento de los bonos a siete años subió hasta un máximo de dos años al 2,29%, mientras el rendimiento de los bonos a 30 años trepó a un 3,91%, el nivel más alto desde agosto de 2011.
| Agencia Reuters |


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