Tecno-voto: sin respaldo, Macri acepta gradualidad

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• FIJAN PARÁMETROS PARA 2017
La fantasía presidencial de aplicar, de un tirón y en todo el país, la Boleta Electrónica se topó con tantas resistencias que el PRO armó plan B: el año que viene, entre siete y doce provincias lo usarían.

El dónde lo resolverá Mauricio Macri, pero el cuánto lo fijará el Congreso. La intención del Gobierno de estrenar, a nivel nacional y de punta a punta del país, el tecno-voto chocó con resistencias de la política y la Justicia, y el PRO aceptó al final el esquema de gradualidad para la aplicación.

En 2017, según un agregado que el macrismo incorporó al proyecto del Ejecutivo, el tecno-voto se usará en un mínimo de 30% de distritos del país y en un máximo del 50%. Es decir: entre siete y doce provinciasusarían el sistema electrónico en las legislativas del año próximo.

Quedará en manos del Ejecutivo cuáles serán esas provincias. "Lo más razonable es que se incluya a las provincias donde ya se usó, como la Ciudad de Buenos Aires, Salta y Chaco", explicó Pablo Tonelli, diputado del PRO, y presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Otras ciudades que usaron el modelo son San Luis y Neuquén, por lo cual es probable que esas sean 5 de las provincias donde se aplique el tecno-voto. Adrián Pérez, secretario de Asuntos Políticos y Electorales, planteó en una visita a San Juan que también esa provincia podría entrar en la grilla de las debutantes.

Fue Tonelli, en diálogo con radio UNO, quien confirmó que se incorporó una "cláusula transitoria" para fijar la gradualidad de la aplicación y reconoció además que en la discusión legislativa hasta la UCR, socios del PRO en el frente Cambiemos plantean objeciones.

"Van a tener que votar por disciplina partidaria", dijo el legislador respecto de las observaciones del radicalismo a reformas como la que apunta a que el elector sólo pueda votar en la interna de un partido. Sobre ese punto, salvo el PRO, el grueso de los partidos están en contra de impedir el voto cruzado en las PASO. "Estamos seguros de que los vamos a convencer", agregó el diputado para sacarle dramatismo.

Tonelli va un paso más allá y asegura que, a su criterio, las primarias son anticonstitucionales porque trasgreden la autonomía de los partidos. El argumento tiene varios adeptos.

La novedad más potente de la gradualidad es que el Gobierno hace una concesión por escrito en la misma ley. El texto original dejaba abierta la puerta al decir que si no se llegaba con la boleta electrónica, se usara el sistema de la boleta papel múltiple. Con el agregado que precisó Tonelli, directamente se fija un techo de 50% del país mientras que en 2019 se aplique, como mínimo, en 50% y pueda llegar hasta el 100%.

En general, la aplicación es gradual. En Brasil se masificó en tres elecciones y en Salta también. En Capital, se hizo todo junto, pero se saltearon las PASO para evitar complicaciones.

Juan Manuel Urtubey, que impulsó y puso en marcha el sistema en Salta, le avisó al Gobierno el riesgo de la aplicación general en un solo turno. Se trata, a nivel país, de casi 100 mil mesas de votación lo que demanda unas 120 mil máquinas. Hasta desde el PRO, por otras razones, sugirieron impulsar un esquema que lleve el tecno-voto a todas las ciudades de menos de 100 mil habitantes, con lo que se cubriría más de 70% del padrón. Pero Macri se negó.

Ahora, ante los rechazos, tiene que aceptarlo. En rigor, tres semanas atrás, luego de la exposición de Rogelio Frigerio y Andrés Ibarra en el Congreso, desde Casa Rosada empezaron a sembrar la idea de la aplicación parcial y por etapas del tecno-voto. Este diario lo contó en la edición del 5 de agosto.

La discusión, entonces y ahora, es en qué provincia impulsarlo. ¿Hay tiempo para ponerlo en carrera en la provincia de Buenos Aires? Se trata del territorio más complejo y determinante y donde, dicen en el Gobierno, más urgencias tiene el PRO de usar ese sistema para evitar posibles irregularidades.

Habrá, igual, que esperar. Esta semana parece difícil que haya reunión del plenario de comisiones y recién la que viene se trataría el dictamen para que, durante septiembre, llegue al recinto.

Esa demora fue reprochada por la Justicia. En la Cámara Nacional Electoral (CNE), que preside Alberto Dalla Vía, deslizan que se perdió mucho tiempo sin mandar la ley con la teoría del "diálogo previo" que, sin embargo, después volvió a abrirse en el Congreso.

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