tos reconocidos oficialmente y otros centenares aún por identificar, se teme ahora el inicio de un largo ciclo de guerra civil. Esos miedos se hicieron más tangibles debido al nuevo desafío de la Hermandad Musulmana, que convocó para hoy a un "viernes de ira", y a la respuesta del Ejército, que anunció disparará a matar contra eventuales agresores. Por si eso fuera poco, el movimiento Tamarrud (Rebelión), que con sus manifestaciones propició el golpe de Estado del 3 de julio, llamó a sus seguidores a "confrontar en las calles" con los islamistas.
El Ministerio de Salud actualizó ayer la cifra de víctimas fatales del miércoles e informó que 638 personas murieron y miles resultaron heridas en el peor día de violencia en la historia moderna del país árabe más poblado del mundo.
Pero el vocero de la Hermandad Musulmana, Gehad el Hadad, advirtió que fueron al menos 4.500 los muertos. Manifestó que "la cuenta prosigue y también las identificaciones en tres mezquitas, tres hospitales y dos obituarios" (ver aparte).
Pese a la gran cantidad de víctimas que dejó la matanza llevada a cabo por las fuerzas del régimen de facto encabezado por el general Abdel Fatah al Sisi, la violencia continuó ayer: en el norte de la península de Sinaí, fueron asesinados cinco soldados egipcios en Al Arish. En esa ciudad murió además un policía, cuando seguidores del depuesto presidente, Mohamed Mursi, abrieron fuego contra el club de oficiales de la policía.
En el barrio cairota de Guiza cientos de islamistas asaltaron oficinas de la administración provincial. Según las fuerzas de seguridad, se desató un incendio.
El movimiento de Mursi convocó a protestas para hoy, después de las tradicionales oraciones del viernes. Aunque está planeado realizar manifestaciones pacíficas, nadie puede garantizar que no haya ataques incendiarios, dijo el secretario general del Partido Islamista fundado por la cofradía, Mohamed Abu Samra. Lo ocurrido en los desalojos de dos campamentos islamistas de protesta en El Cairo enfureció tanto a los jóvenes que "podría ser difícil controlarlos", explicó.
El Ministerio del Interior anunció que responderá esas protestas con munición pesada pues instruyó a la policía y a los militares a disparar contra quienes intenten atacarlos o vulneren sitios estratégicos. En un comunicado, el Gobierno de facto informó que "continuaremos con la hoja de ruta decidida por el pueblo".
Por su parte, el movimiento Tamarrud (Rebelión), compuesto por jóvenes que apoyaron el golpe contra Mursi, anunció para hoy manifestaciones para "confrontar a la Hermandad Musulmana" e incluyó el llamado a crear "comités populares".
Además, las autoridades egipcias prolongaron al menos por otros 30 días la detención del presidente depuesto y la televisión informó que 84 islamistas fueron entregados a la fiscalía militar.
El Consejo de Seguridad de la ONU inició ayer en Nueva York una serie de consultas sobre la crisis en Egipto. Sin embargo, serviría sólo para llegar a un punto de vista común sobre el tema pero no se traduciría en una declaración formal
Los ministros de la Unión Europea (UE) discutirán sobre el tema el próximo lunes. Varios países europeos convocaron a los embajadores egipcios en sus capitales para condenar la violencia.
| Agencias AFP, DPA, ANSA, EFE y Reuters, y Ámbito Financiero |


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