13 de abril 2017 - 21:04

Tensión sin tregua: un centenar de personas escracharon a Maduro

El mandatario venezolano fue recibido con abucheos, huevazos y pintadas en su contra en el estado de Bolívar. La Iglesia le exigió al Gobierno que deje de criminalizar las protestas y frene a los grupos de civiles armados.

GRAFITI. “Maduro dictador mariposón” fue uno de los mensajes escritos por los vecinos de San Félix, que luego de los incidentes fue borrado. Foto: @watcher_ven
GRAFITI. “Maduro dictador mariposón” fue uno de los mensajes escritos por los vecinos de San Félix, que luego de los incidentes fue borrado. Foto: @watcher_ven
Caracas - Una multitud se abalanzó sobre el presidente Nicolás Maduro y le lanzó objetos contundentes durante un acto en el sur de Venezuela la noche del martes, en una muestra de la creciente tensión en el país sudamericano que provocó además enfrentamientos ayer durante una misa por Semana Santa en Caracas.

Al final de un acto la noche del martes en la población de San Félix, en el estado de Bolívar, centenares de personas avanzaron hacia el vehículo militar descapotado que trasladaba a Maduro y le lanzaron varios objetos mientras le proferían insultos, según videos difundidos por las redes sociales y la prensa local.

"Le tiraron botellas, piedras. Hubo una persona que le tiró una botella con agua y le bañó la cara. Lo querían como linchar ahí cuando iba saliendo en el carro ese que estaba descapotado", relató una habitante de San Félix que pidió mantener su nombre en el anonimato por razones de seguridad. "Aquí la gente se está muriendo de hambre prácticamente", agregó al explicar las razones de la protesta.

Horas después el ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, difundió en su cuenta de Twitter un video en el que se ve a Maduro en un vehículo militar mientras saluda a la multitud.

Luego publicó otras dos filmaciones en las que se lo observa manejando un vehículo y caminando por algunas áreas del palacio de Gobierno. Sin hacer ninguna mención al incidente, el gobernante comenta que estaba llegando al palacio para algunas reuniones luego de un "extraordinario evento cívico militar" en San Félix.

"La gente salió a las calles porque hay un disgusto grande", dijo Wilfredo Martínez, un desempleado de 56 años. "La estamos pasando muy mal. No conseguimos alimentos y los que estamos enfermos no tenemos ni cómo comprar medicinas porque están muy caras o no se consiguen", agregó.

A pesar de que el TSJ revirtió dos sentencias en las que había asumido las competencias legislativas de la Asamblea Nacional y limitado la inmunidad de los diputados, las protestas continúan en reclamo de la realización de elecciones regionales, la liberación de los políticos presos y el respeto al parlamento.

El grado de crispación es tal que ayer la misa por la procesión del Nazareno de San Pablo, que abre una de las mayores tradiciones de la Semana Santa en Caracas, terminó con empujones, gritos y consignas de chavistas y opositores.

"¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!", gritó una multitud en la Basílica de Santa Teresa, en el centro de Caracas, cuando el cardenal Jorge Urosa, dio por culminado el acto. Segundos después empezaron los enfrentamientos dentro del templo, que obligaron a policías a ingresar para calmar la situación.

Luego de los incidentes, el cardenal instó a Maduro a no "instalar en Venezuela una dictadura comunista porque eso es precisamente lo que el pueblo está rechazando". Además, condenó la "criminalización" de las protestas y exigió a las autoridades procesar a los civiles armados que arremeten contra manifestantes opositores.

"Es importante que el Gobierno entienda que la gente tiene derecho a manifestar y que está molesta por una serie de problemas", insistió.

Agencias AFP, ANSA y EFE

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