2 de febrero 2010 - 00:00

Terrorista suicida causó 45 muertes en Irak

Bagdad - Al menos 45 peregrinos chiitas murieron y otros 106 resultaron heridos cuando una mujer suicida hizo estallar una bomba que portaba durante una peregrinación chiita en el barrio de Bob al Sham, 80 kilómetros al noroeste de la capital iraquí, Bagdad.

El portavoz de la policía iraquí, el general Qassim al Musavi, confirmó que una mujer «detonó un cinturón con explosivos entre la multitud de peregrinos camino a Kerbala», lugar de celebración de la fiesta chiita de Arbaín, que marca el fin de los 40 días de luto por la muerte del imán Husein, el nieto del profeta Mahoma que murió en una batalla en el siglo VII.

El Ministerio del Interior, en tanto, informó que el ataque se produjo en una tienda de campaña en la que los peregrinos recibían comida y agua.

La masacre tuvo lugar sólo horas después de que otros 11 peregrinos fueran gravemente heridos el domingo en una serie de explosiones en la capital y de que fuera asesinado un alto funcionario policial en la ciudad de Ramadi, en el oeste del país.

Desde la invasión estadounidense en 2003, y a pesar de las fuertes medidas de seguridad, las peregrinaciones chiitas se transforman cada año en un blanco predilecto de los ataques de terroristas sunitas.

El Gobierno iraquí anunció la implementación de un dispositivo especial de seguridad con el objetivo de proteger a los fieles en su camino hacia aquella ciudad santa.

Tras un período de relativa calma, la violencia religiosa en Irak estalló de nuevo en diciembre pasado, cuando 23 personas murieron en la víspera de la fiesta de la Ashura, otra de las más importantes en el calendario chiita.

En enero, un triple atentado contra varios hoteles y la explosión de un camión-bomba frente a una comisaría en Bagdad prosiguieron con el rebrote de violencia y pusieron fin a la racha de relativa calma que vivía la capital.

El resurgimiento de la violencia política y religiosa pone en riesgo la convocatoria electoral de mes que viene, así como las posibilidades del primer ministro Nuri al-Maliki, quien se presenta a la reelección, que exhibe la reducción de la violencia en los últimos dos años como uno de sus principales logros.

El proceso eleccionario, en tanto, marcha en medio de permanentes tensiones entre chiitas y sunitas, luego de que más de 500 candidatos, entre ellos prominentes árabes sunitas, fueran excluidos de los comicios bajo sospecha de fidelidad al ilegalizado partido Baas de Saddam Husein.

Agencias DPA, ANSA y Reuters

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