15 de octubre 2009 - 00:00

Tiempo: “La música clásica del siglo XX le debe mucho al jazz”

Tras abrir la Semana Musical de Llao Llao, el pianista Sergio Tiempo brindará un concierto en el Hotel Alvear, el 20 de octubre, y otro en el Argentino de La Plata, el 24.
Tras abrir la Semana Musical de Llao Llao, el pianista Sergio Tiempo brindará un concierto en el Hotel Alvear, el 20 de octubre, y otro en el Argentino de La Plata, el 24.
Bariloche - En un alto de sus actividades en el Llao Llao, donde inauguró el sábado la XVII edición de la Semana Musical, el pianista argentino (aunque nacido en Venezuela) Sergio Tiempo dialogó con este diario sobre su vida, su carrera y los conciertos que brindará en el Hotel Alvear porteño y el Teatro Argentino de La Plata.

Periodista: Según suele contar, su vocación se despertó más temprano que lo habitual.

Sergio Tiempo:
Bueno, según lo que me cuentan a mí, desde que estaba en la panza de mi madre. Dicen que cierta vez en que ella estaba en un concierto en que tocaba Nelson Freire el Concierto N° 1 para piano de Tchaikovsky, ni bien comenzó a tocar, yo comencé a la vez, a patear rítmicamente. Pero más allá de esta suerte de mitología de mis inicios como pianista, cuando era muy pequeño y escuchaba una obra, sabía de inmediato qué era lo que quería de ella. Era muy raro. En consecuencia, mi mamá decidió que había algo que debía desarrollar y encausar en mí. Entonces, como ella era pianista [Lyl Tiempo] comenzó a darme clases de piano. Es extraño que la vocación tuviera que ver un poco o mucho con el azar. Como ésta es una carrera que hay que comenzarla de muy pequeño, la elección siempre está condicionada por la voluntad de los padres.

P.: ¿Eso es bueno o malo para un pianista?

S.T.: Las dos cosas. Es bueno porque, si no, sería imposible comenzar una carrera pianística importante, Si no hay una guía tenaz y bien inspirada, ningún niño se puede desarrollar totalmente solo. Por suerte mis padres no eran del estilo de muchos que yo conozco, que lo único que les importaba era eso. En mi casa estudiar el piano era una cuestión como que todos los días hay que cepillarse los dientes. Una horita todos los días, a estudiar el piano, aunque nada compulsivo. Pero más allá de eso, yo tenía una vida normal. Tenía mis amigos e iba a la escuela. Pero no se puede negar que hay una parte en todo esto que es algo compulsiva y creo, además, que crea algún tipo de frustración en algún sentido. De no estar, también crearía alguna frustración en un sentido distinto. Yo no puedo comparar porque esta es la única vida que tengo.

P.: También tiene la amistad y el consejo de Martha Argerich.

S.T.:
Sí y eso también es bueno y es malo a la vez. Para mí la influencia de Martha es sobre todo musical. Ella es un paradigma para mí. Pero además de eso, me ayudó muchísimo, me dio clases inclusive, cosa que nunca hizo por nadie. Me siento super honrado. Pero desde el punto de vista de la carrera no siempre es una ventaja. Martha es muy generosa, y a veces ayuda a gente menos interesante y eso le genera que le den menos crédito, cuando ella hace eso. Yo trato, desde hace muchos años mi carrera de manera independiente y eso es mejor.

P.: En cuanto a sus interpretaciones, se nota que pone muchas cosas personales en las obras que toca. ¿Usted respeta estrictamente lo que está escrito?

S.T.:
Yo respeto estrictamente lo que creo me está queriendo decir el compositor. No estrictamente las indicaciones, porque a veces son guías nada más. Cuando uno toca composiciones de Bach o de otros músicos de su época, no tiene ninguna indicación y eso es lo interesante. Eso da una cierta libertad que ayuda. La música tiene una gramática que te pide cosas.

P.: ¿Qué otras músicas, además de la que llamamos clásica, le gusta?

S.T.:
Toda. Me gusta el rock. Me encanta el jazz, me gusta mucho el tango también. Escucho todo tipo de música. El jazz es una de las músicas populares que más han influido en la música clásica del siglo XX, sin duda alguna.

P.: ¿Qué autores va a interpretar el martes 20 en el Hotel Alvear, en un ciclo que es como una extensión del Festival del Llao Llao en Buenos Aires, y cuáles en el Teatro Argentino de La Plata, el sábado 24?

S.T.:
En La Plata voy a repetir el mismo programa que hice aquí: Ginastera, Bach, Chopin, Ravel y Liszt, y en Buenos Aires, voy a tocar una Sonata de Haydn y la Tercera Sonata de Chopin.

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