8 de julio 2015 - 00:00

Todo empezó hace 20 años por un accidente en moto

Marcelo Diez sufrió un choque mientras iba en su moto a los 30 años. Finalmente, y después de una larga lucha de sus hermanas, murió ayer en Neuquén a los 50 años.
Marcelo Diez sufrió un choque mientras iba en su moto a los 30 años. Finalmente, y después de una larga lucha de sus hermanas, murió ayer en Neuquén a los 50 años.
La decisión del máximo tribunal se basó en el caso de Marcelo Diez, quien se encontraba con "intervención terapéutica" desde 1995 a raíz de un accidente automovilístico en la provincia de Neuquén.

Hace 20 años, Marcelo iba con su moto por la Ruta 22 en Neuquén, cuando fue atropellado por un auto. En ese momento tenía 30 años. desde entonces quedó postrado en una cama, y su familia, sus hermanas (una que vive en Ecuador y la otra en la Capital Federal) iniciaron el pedido ante la Justicia para reclamar su muerte digna.

A raíz de aquel accidente, el hombre sufrió pérdida de conocimiento, politraumatismos graves y epilepsia postraumática, y fue internado en el instituto Luncec de Neuquén, luego de pasar por la Fundación Favaloro. Pero fue un virus intrahospitalario el que lo dejó finalmente en estado vegetativo permanente.

La Corte tuvo en cuenta en primer lugar que expertos del Cuerpo Médico Forense y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro concluyeron que el estado de Diez es irreversible e incurable: "No muestra respuestas gestuales o verbales simples, risa, sonrisa o llanto. No vocaliza ni gesticula ante estímulos verbales, tampoco muestra respuesta ante estímulos visuales", dijeron.

Durante 20 años, a Diez se le suministró una amplia gama de fármacos (anticonvulsionantes, antieméticos, antirreflujos y un gastroprotector) amén que necesitaba asistencia permanente para hacer sus necesidades básicas y de alimentación vía sonda intestinal. Su estado era irreversible.

Dejá tu comentario