26 de enero 2009 - 00:00

Todos en el horno, por igual

Una semana que resultó muy simétrica en repartir la carga, le dejó a cada uno una baja en torno del 3% y haciendo de tres mercados como uno solo. Diferencias que se emparejaron totalmente en el cierre del viernes, con un Bovespa y un Merval sacando conejos propios de la galera, mientras en Wall Street seguían penando y, a nuestra hora de cierre, declinando con el 1%. Nada que pudiera sorprender, tal como venían dándose los cursos bursátiles día tras día.

Quedó como sedimento, en la primera etapa del gobierno de Obama, que los mercados no hallaron poder de seducción en sus primeras medidas concretas. Guantánamo no resultabala palabra «mágica» que se estaba aguardando, aunque haya sido tan bien recibida por diversos gobernantes. Y todo prosigue en el mismo punto en que lo dejara el anterior gabinete, sin planes a la vista. Y menos aún, algo que resulte combinado en sus medidas, que sea capaz de cambiar expectativas funestas que se traen.

Así las cosas, los días pasaron en total anarquía de rumbo, mostrando caídas, rebotes, recaídas... y una resultante final que, como decíamos, le generó cerca del 3% de merma a los mercados que son referentes habituales.

El viernes nuestro Merval vio de cerca el piso de «1.000», para tocar «1.027» y salir en repunte. Un final con «1.057» unidades, el 0,82% de alza. Y con un volumen que hizo tan poco consistente el saldo en precios. Apenas con $ 25 millones de efectivo, ya se parece a un bazar de «todo por dos pesos», con diferencias parejas -mitad hacia cada signo-entre las que anotaron operaciones. Sin respuestas a la vista, las economías se siguen consumiendo en el fuego de una crisis que no halló a los «bomberos» todavía. Y anticipando un comienzo parecido. La Bolsa, agujereada.

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