Moscú - A la tormenta financiera Moscú le sumó una de nieve, con enormes embotellamientos y retrasos masivos en los vuelos. Los meteorólogos pronosticaron que la tormenta amainará en breve. Debido a que las calles amanecieron cubiertas de nieve, decenas de miles de personas llegaron tarde al trabajo. Algunos ministros incluso se perdieron la última reunión de gabinete del año, informó la agencia Interfax. En Rusia el día de Navidad no es festivo, porque los ortodoxos celebran esta fiesta religiosa unos días después que en Occidente, a principios de enero. Los conductores no tenían visión debido a la intensa nevada y el tránsito quedó paralizado en muchos lugares. Las autoridades pusieron a trabajar a unos 10.000 quitanieves, pese a lo cual la nieve seguía cubriendo las calles y las aceras hasta la altura de los tobillos.
Agencia DPA
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