19 de diciembre 2012 - 00:00

“Trabajé duro y me traicionaron”

Pegó duro. Veglia le apuntó a Luis Castillo, titular de la UAR: “No estoy de acuerdo en cómo hace las cosas”.
Pegó duro. Veglia le apuntó a Luis Castillo, titular de la UAR: “No estoy de acuerdo en cómo hace las cosas”.
El lunes se realizó la Asamblea en la Unión de Rugby de Tucumán en donde se oficializó a Fernando Martoni (Los Tarcos) como nuevo titular de la entidad y a Gaspar Chavanne ( Jockey) como vice. Fue la última reunión presidida por Francisco Veglia, el presidente saliente. Justamente, este último tuvo su última charla como cabeza del rugby tucumano con AlRugby.

-¿Se va con alguna deuda?

-No, para nada. Hicimos una buena gestión, Los presidentes consideraron que era el momento de un cambio y eso hay que respetarlo. Es por eso que no decidí presentarme para un nuevo mandato.

-¿Está unido el rugby tucumano?

-Considero que sí. Que haya diferentes pensamientos no significa que exista una desunión. Estoy convencido de que la mayoría de los clubes quieren el bien común por sobre los intereses particulares.

-¿Está muy politizado el rugby?

-Sin duda alguna. Tuve que soportar que me cerraran las puertas por mis críticas sobre el manejo del rugby de base, lo amateur y lo profesional. No puede ser que la UAR facture cerca de 80 millones y sólo 13 millones vayan al rugby de base, que es el futuro del rugby argentino, de Los Pumas. Es decir que para algunos hay caviar y champagne y para otros mortadela y sin pan.

-¿Cómo lo ve a Fernando Martoni, su sucesor?

-No es lo mismo dirigir un club que a la URT. Ojalá tenga suerte. Pero no va a pasar sólo por Martoni, hay un equipo detrás que lo deberá apoyar para que las cosas salgan bien.

-¿Qué opina de la gestión de Luis Castillo?

-Tuvo una excelente primera gestión pero ahora no estoy de acuerdo con cómo está haciendo las cosas.

-¿El Regional del NOA es mejor como se jugó en el 2012?

-Es el mejor que se pudo confeccionar. Tuvo sus fallas al principio, pero creo que fue competitivo y ojalá que se lo mantenga, pero eso será decisión de otros.

-El 2012 fue un año duro para La Naranja...

-Es cierto. Pero nunca deja-mos de ser competitivos. Lo demuestra el subcampeonato obtenido en el Seven de Paraná. Lo cierto es que hubo varios contratiempos y factores externos que conspiraron para que tengamos un mejor año.

-¿Lo banca a Prado?

-Por supuesto. Es un gran entrenador. Pero le desarmaron el equipo. Le sacaron 18 jugadores para diferentes convocatorias. Inclusive alguno que ni siquiera entrenaba en los Pladares. Cosas como ésas son las que critico. Hay desorganización en muchos aspectos.

-¿Se sintió traicionado?

-Sí. Trabajé arduamente y esa gente que me traicionó no me respondió de la misma manera. Muchos de lo que me acompañaron primero demostraron que sólo tienen aspiraciones políticas, que no les interesa el bien del rugby tucumano y nacional.

-¿Nombres?

-Eso prefiero guardármelo. Pero ellos saben quiénes son.

-¿Qué será de su vida rugbística?

-Seguiré trabajando por la unidad, como el fanático del rugby que soy. Voy a seguir en mi club proponiendo ideas para que todo esto mejore, a pesar de las manos traviesas que hay en la administración nacional.

Lo cierto es que la era Veglia quedó atrás. Ahora el pupilo de Castillo, Fernando Martoni, tomó las riendas. No cuenta con todo el apoyo, por lo que los ojos del rugby tucumano están puestos en él para saber si podrá capear el temporal.