19 de agosto 2013 - 00:00

Trabajo dictó conciliación para bancos

El Gobierno decidió aplicar la conciliación obligatoria en el conflicto entre la Asociación Bancaria y la Caja Popular de Ahorros de Tucumán, con lo que mañana debería haber operaciones normales en el sistema financiero. La medida fue anunciada ayer por el Ministerio de Trabajo, luego que el gremio que dirige Sergio Palazzo lanzara un cese de actividades el viernes desde las 12 horas, que debía durar hasta el martes, primer día hábil de la semana. La cartera que maneja Carlos Tomada anunció ayer que las partes tendrán que sentarse nuevamente a negociar desde hoy, y que mañana la actividad en todo el país deberá ser normal.

El conflicto había surgido a partir de la decisión de la Caja tucumana de despedir a 36 operarios y negarse luego a retomarlos a partir del pedido de Trabajo para comenzar a discutir la situación. La Bancaria había decidido el martes de la semana pasada comenzar un plan de lucha que incluía la protesta en todo el país y el cese de actividades. Como siempre, el paro se sintió fundamentalmente en la banca pública más que en la privada, además de la clásica movilización por el microcentro porteño. El paro fue importante en Tucumán, epicentro del conflicto, y también en Mendoza y en Mar del Plata.

"La intervención en la Caja Popular no respetó la conciliación obligatoria dictada por Trabajo, que determinó la reincorporación de los 36 bancarios despedidos por defender su fuente de empleo y el patrimonio de todos los trabajadores", había dicho el viernes Palazzo. "El gremio fue en extremo paciente y postergó decisiones para no afectar el clima que siempre debe rodear hechos como las elecciones del domingo último, a pesar de la actitud de la Caja, que obstaculizó e incluso prohibió la participación de los trabajadores de esa entidad en las elecciones nacionales de renovación de autoridades del sindicato el 31 de julio", señaló el gremialista, que desde hace un mes milita en las huestes de la CGT oficial de Antonio Caló, luego de hacer sido uno de los fundadores de la central rebelde de Hugo Moyano.

La Asociación Bancaria aseguró que el paro de tres horas del viernes tuvo un acatamiento cercano al 80% y advirtió con tomar más medidas de fuerza, si no son reincorporados 36 empleados cesanteados en la Caja Popular de Ahorro de Tucumán. "Este conflicto va a seguir escalando y no debemos descartar medidas más profundas", había alertado el secretario de Prensa de la Bancaria, Eduardo Berrozpe. Para mañana el gremio había ordenado un cese de actividades de cinco horas (todas dentro del período de atención al público) y si no se reincorporaban los despedidos por la caja tucumana, la amenaza incluía una marcha al Congreso para el jueves. En la mira estaba también el gobernador de Tucumán José Alperovich.

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