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Tras 12 años en el Gobierno, el kirchnerismo mantiene su cuota
Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada en 2003 con el 22,24% de los votos, tras la negativa de Carlos Menem de presentarse al balotaje, con el objetivo de disminuir la legitimidad del propio Kirchner, ya que se esperaba se alzara éste con una victoria en las urnas frente al riojano.
En 2007 el expresidente fue sucedido por su esposa Cristina de Kirchner.
Ese año, la Presidente lograba una contundente victoria al obtener el 45,29% de los votos, más de 20 puntos de diferencia de la segunda en carrera, la diputada Elisa Carrió, que ese año hizo la mejor elección de su vida.
En 2011, en la primera experiencia de las elecciones PASO, Cristina de Kirchner demostró la consolidación del FpV frente a la oposición atomizada. Ese año la Presidente hizo la mejor elección del kirchnerismo en sus 12 años, al obtener el primer lugar con el 50,24% de los votos.
Dos meses después en la primera vuelta de octubre, la Presidente no sólo mantuvo los votos de las PASO, sino que además incrementó el caudal del FpV llevándolo al 54,11%.
Así el kirchnerismo, con Cristina de Kirchner a la cabeza, lograba una elección histórica, obteniendo el voto de casi 12 millones de argentinos y una diferencia con el segundo de casi 40 puntos.
Pese a la imposibilidad de postular nuevamente para un nuevo mandato a Cristina de Kirchner, el FpV logró el domingo pasado una nueva victoria a nivel nacional, al conseguir con la fórmula Daniel Scioli-Carlos Zannini el primer lugar con el 38,41% de los votos a 14 puntos de su principal competidor, Mauricio Macri, y a 24 puntos del tercero, Sergio Massa.
De este modo, tras doce años de kirchnerismo el FpV vuelve a ser la primera fuerza nacional y mantiene su liderazgo al ganar en más del 83% de las provincias del país.
La imagen positiva de la Presidente, además, ronda los 50 puntos y hacia el final del mandato puede inclusive elevarse. El trabajo que debe realizar la fórmula Scioli-Zannini de acá a octubre es ratificar ese objetivo histórico de la fuerza. Cristina de Kirchner, además, a meses de finalizar su segundo período presidencial, no sólo deja a su fuerza muy cerca de ganar las próximas elecciones en octubre, sino que además se encamina a finalizar su mandato con la imagen positiva más alta que haya tenido un mandatario en la democracia.

