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Tras el atentado, Maduro responde con arrestos y la oposición teme represión
Testigos refutaron los dichos sobre una explosión accidental y avalaron la tesis oficial de un intento de magnicidio con drones. Las Fuerzas Armadas se encolumnan detrás del régimen.
versión oficial. El ministro del Interior de Venezuela, Néstor Reverol, dio detalles ayer sobre el episodio violento del sábado, descripto por el chavismo como un intento de magnicidio contra Nicolás Maduro.
Imágenes de televisión captadas después de la explosión mostraron a soldados que participaban en el desfile militar dispersándose caóticamente.
Críticos de Maduro dijeron que el Gobierno podría usar el incidente como un pretexto para atacar a sus adversarios con acciones represivas similares a las ocurridas en el pasado, como el encarcelamiento de importantes líderes y la prohibición para que otros ocupen cargo públicos.
"Es de esperarse que puedan también utilizarlo para perseguir a la oposición, ya es una práctica", dijo Juan Guaidó, diputado del opositor partido Voluntad Popular y jefe de bancada en la opositora Asamblea Nacional, neutralizada por la Asamblea Constituyente chavista. "Pareciera que van a utilizar esto nuevamente para seguir persiguiendo y no para llegar al fondo de la materia", agregó el diputado.
Grupos opositores a menudo desestiman incidentes como el del sábado y denuncian que son montajes destinados a distraer a los venezolanos de la hiperinflación y la escasez de bienes básicos.
Algunas versiones mencionaron la posibilidad de que las detonaciones no hayan respondido a un intento de magnicidio sino al estallido accidental de una garrafa de gas, pero testimonios de varios testigos validaron la versión oficial.
"Escuché la primera detonación, que se escuchó tan fuerte que los edificios se movieron. ¡Dios mío! ¿Qué pasa?. Salgo al balcón y veo que viene el avioncito, no recuerdo el nombre del avioncito, y se estrella en el edificio y empezó a salir todo el humo", dijo Mairum González, una maestra de 45 años.
El teniente coronel de los bomberos de Caracas, José Luis Oropeza, dijo que atendió con otros 30 hombres un incendio en ese edificio, pero que desconocía las causas del fuego. Aseguró que no hubo heridos dentro del departamento.
El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, dijo ayer en un mensaje transmitido también por televisión que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana está determinadas a defender al Gobierno.
"Estamos decididos y determinados a defender nuestra patria, nuestra Constitución, nuestra democracia, a defender al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela", dijo Padrino.
Un grupo poco conocido llamado "Soldados de Franelas" se atribuyó la responsabilidad del incidente: "No pudimos, pero seguiremos en nuestra lucha", dijo el grupo en un mensaje difundido ayer en las redes sociales.
Maduro prometió ir "a fondo caiga quien caiga".
"Han vuelto a fracasar y en Venezuela tiene que haber justicia porque han atentado contra mi vida", dijo sobre el hecho que dejó siete militares heridos.
"¡Justicia! ¡Máximo castigo! Y no va a haber perdón, los que se han atrevido a ir hasta el atentado personal que se olviden de perdón, los perseguiremos y los capturaremos a donde se vayan a esconder, ¡Lo juro!", advirtió el mandatario en una alocución al país la noche del sábado.
Confrontando un enorme rechazo popular por el colapso económico, Maduro responsabilizó del ataque a la "ultraderecha", como se refiere a la oposición, y al presidente colombiano, Juan Manuel Santos.
"Van a tener que pasar sobre las ruinas de nosotros para que se instale aquí un gobierno de sangre", advirtió Padrino.
| Agencias Reuters, ANSA y DPA |


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