2 de agosto 2018 - 00:00

Tras el escándalo, Uribe no renunciará a su banca en el Senado

Había anunciado su salida luego de que la Corte Suprema anunciara una investigación en su contra. Si se concretaba, su caso hubiese sido tratado por la Justicia ordinaria, donde tiene más recursos a su favor.

DESMENTIDA. El expresidente y senador afirmó en las redes sociales que con su renuncia no pretendía evitar ser juzgado por la Corte.
DESMENTIDA. El expresidente y senador afirmó en las redes sociales que con su renuncia no pretendía evitar ser juzgado por la Corte.
Bogotá - El influyente exmandatario Álvaro Uribe, jefe del partido del presidente electo de Colombia, pidió ayer al Senado abstenerse de votar su renuncia tras anunciar días antes su salida por un una investigación penal en contra.

A través de Twitter, Uribe solicitó a su copartidario y jefe del Senado, Ernesto Macías, que "retenga sin considerar" la carta donde comunicaba su decisión.

El popular expresidente de derecha, que gobernó entre 2002 y 2010, sugirió que por el momento seguirá en el Senado para que la Corte Suprema mantenga la competencia de investigarlo por presuntos soborno y fraude procesal. "Por razones de honor nunca ha estado en mi mente que la Corte Suprema deje de conocer el caso para el cual me citan a indagatoria", escribió.

El 24 de julio, el líder y fundador del partido Centro Democrático anunció sorpresivamente su retiro del Congreso tras ser vinculado formalmente ese día a un proceso penal por cargos que él niega. La decisión de la Corte Suprema, encargada de juzgar a los legisladores, sacudió las filas del futuro oficialismo en la antesala de la posesión de Iván Duque, delfín político de Uribe, como nuevo presidente de Colombia el próximo 7 de agosto.

El Centro Democrático justificó el cambio de opinión del exmandatario ante las sospechas de sus opositores de que mediante la renuncia, Uribe pretendía eludir la competencia de los altos magistrados.

"La sola sombra de que hubiera una pérdida de competencia por parte de la Corte Suprema, estoy segura que lo impulsó a quedarse en el Congreso y eso nos complace a todos los miembros" del partido, dijo Paloma Valencia, una de las senadoras más próximas a Uribe, a la emisora La FM.

El dirigente de 66 años, que alcanzó notoriedad con su política de mano dura y radical oposición a negociaciones de paz con las guerrillas izquierdistas, juró para su segundo mandato como senador el 20 de julio tras obtener la votación más alta en las legislativas de marzo. De haberse concretado su renuncia, la investigación contra Uribe habría sido eventualmente asumida por la justicia ordinaria, donde -a juicio de los críticos- el exmandatario tendría más opciones de presionar a favor de su defensa.

El caso que enreda al exgobernante se remonta a 2012. Ese año presentó una denuncia contra el congresista de izquierda Iván Cepeda ante la máxima instancia judicial por un supuesto complot con testigos falsos. De acuerdo con Uribe, a través de esa maniobra su adversario quiso involucrarlo en actividades criminales de los grupos de ultraderecha que combatieron por décadas a los grupos rebeldes y cometieron graves violaciones de derechos humanos.

En un inesperado giro, la justicia no solo se abstuvo de procesar a Cepeda, sino que abrió en febrero una investigación previa contra el exmandatario bajo la misma sospecha: manipular testigos contra su opositor. Ayer Cepeda criticó lo que llamó un "juego de Uribe" para, por un lado, desviar la atención sobre el asunto de fondo y, del otro, desprestigiar a los magistrados que lo citaron para indagatoria el 3 de septiembre. "Se está jugando a tender cortinas de humo sobre el asunto esencial y es que el senador Uribe tiene que comparecer ante la justicia", sostuvo el legislador a la prensa.

Agencias AFP y DPA

Dejá tu comentario