3 de mayo 2011 - 00:00

Tras liberar al mundo de Bin Laden, EE.UU. teme una furiosa venganza

Barack Obama se anotó un logro significativo en un año clave aunque, en un dato demostrativo de que la amenaza terrorista sigue vigente, el jefe de la CIA alertó por probables atentados. Se esperanza Obama -y es razonable- con que la muerte de su líder impactará o desorientará a los fanáticos. Fueron conocidos detalles notables de la investigación que derivó en el hallazgo de Osama bin Laden. Un aspecto siembra dudas. El cadáver fue arrojado al mar y las explicaciones al respecto son confusas.

Tras liberar al mundo de Bin Laden, EE.UU. teme una furiosa venganza
Washington - El mundo recibió con alivio la muerte del líder terrorista Osama bin Laden, que tuvo lugar el domingo en un notable operativo supervisado por Barack Obama. Sin embargo, tras la satisfacción inicial, y pese a que el presidente de EE.UU. evaluó que ahora el mundo es «más seguro», su Gobierno alertó enfáticamente por un probable intento de venganza por parte de la organización Al Qaeda.

«Hoy el mundo es más seguro. Es un lugar mejor por la muerte de Osama bin Laden»
, proclamó Obama en un acto con veteranos de la guerra de Corea, apenas 12 horas después de haber confirmado la muerte del terrorista más buscado, ejecutado en la localidad paquistaní de Abotabad en una misión de relojería. El ataque recibió el nombre de Operación Jerónimo, alusión secreta del Pentágono al jefe de Al Qaeda.

«Hoy es un buen día para Estados Unidos», celebró el demócrata, que padece hace más de un año un declive de su popularidad y se anotó el domingo un logro impactante que no pudo conseguir George W. Bush.

Pero la euforia que llevó a algunos miles a agitar banderas en la conocida como Zona Cero en Nueva York y las felicitaciones que llegaron del exterior fueron atenuadas por las advertencias de posibles represalias terroristas. De hecho, las principales ciudades de EE.UU. amanecieron con mayor presencia policial.

Las promesas de tomar revancha aparecieron rápidamente en foros militantes islamistas, un medio clave de transmisión de información para los líderes de Al Qaeda. «La venganza de Dios sobre vos, perro romano, la venganza de Dios sobre ustedes cruzados. Ésta es una tragedia, hermanos, una tragedia», escribió un forista.

El director de la CIA, Leon Panetta, una figura ascendente que comandará el Departamento de Defensa desde julio, aseguró que Estados Unidos debe permanecer alerta ya que Al Qaeda intentará vengar la muerte de su líder. «Aunque Bin Laden está muerto, Al Qaeda no lo está», dijo Panetta. «Los terroristas seguramente intentarán vengarlo y debemos permanecer alertas», agregó. «No debemos olvidar que la batalla para frenar a Al Qaeda y su sindicato del terror no terminará con la muerte de Bin Laden», dijo por su parte la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. La canciller estadounidense no quiso comentar si existe alguien que recibirá la recompensa de 25 millones de dólares que Estados Unidos prometió a cambio de captura del terrorista.

Un cable filtrado ayer por la web WikiLeaks revela que Estados Unidos conocía posiblemente desde 2008 la guarida de Bin Laden, gracias a un interrogatorio al libio Abu al Libi, detenido en Guantánamo y que aseguró haber sido nombrado mensajero del líder de Al Qaeda en 2003.

Además, el máximo asesor de la Casa Blanca en seguridad nacional y antiterrorismo, John Brennan, explicó que el cuerpo sin vida de Bin Laden fue arrojado al mar Arábigo en un lugar no revelado tras haber cumplido todos los rituales que requiere la ley islámica, en una decisión no exenta de polémica y curiosidad.

Pruebas

El cadáver, inserto en una pesada bolsa, «fue sacado de Pakistán», relató Brennan, que insistió en que haberlo trasladarlo a otro país «habría excedido» el plazo de 24 horas que fija la ley musulmana para completar las exequias, teniendo en cuenta las pruebas que debían realizarse a su cuerpo, indicó el funcionario.

Aunque el asesor no detalló de qué pruebas se trataba, podría tratase de las de ADN que, según informó la CNN, confirman que el cuerpo pertenecía a Bin Laden. Brennan admitió que hay un debate en el seno del Gobierno sobre si mostrar fotos del rostro del exjefe de Al Qaeda. En la madrugada del lunes circuló una foto en medios paquistaníes que fue reproducida por diarios occidentales, y que resultó ser falsa.

Brennan relató además que Estados Unidos estaba también preparado para capturar vivo al líder terrorista. «Si hubiéramos tenido la oportunidad de capturarlo vivo, lo habríamos hecho, estábamos preparados para todas las contingencias», aseguró. Aun así, reconoció que todos los implicados habían asumido que el máximo terrorista internacional no se dejaría atrapar sin presentar resistencia, tal como hizo, y que la prioridad de Obama era «lograr cumplir la misión de forma segura para aquellos involucrados».

«Ésta era una operación para matarlo», reconoció por su parte un funcionario de seguridad, quien habló bajo condición de anonimato. Pero agregó: «Si él hubiera agitado una bandera blanca de rendición, habría sido capturado con vida».

Agencias Reuters, DPA, AFP, ANSA y EFE

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