23 de enero 2012 - 00:00

Tras una victoria crucial, Gingrich acelera: “Obama es el radical”

Newt Gingrich recibió ayer el respaldo de varios seguidores cuando concurrió a misa en Washington. El expresidente de la Cámara baja estadounidense está logrando concentrar buena parte del voto más conservador en las primarias republicanas, pero muchos analistas dicen que su perfil le haría más fácil la tarea a Barack Obama en la elección de noviembre.
Newt Gingrich recibió ayer el respaldo de varios seguidores cuando concurrió a misa en Washington. El expresidente de la Cámara baja estadounidense está logrando concentrar buena parte del voto más conservador en las primarias republicanas, pero muchos analistas dicen que su perfil le haría más fácil la tarea a Barack Obama en la elección de noviembre.
Washington - Alentado por el vuelco electoral que le dio el triunfo el sábado en la elección primaria republicana de Carolina del Sur, el veterano Newt Gingrich buscó mostrarse ayer como el único candidato opositor capaz de vencer al presidente Barack Obama en los comicios presidenciales de noviembre.

En cambio, bajo el impacto de una derrota que complica una candidatura que parecía marchar sin dificultades, el menos derechista exgobernador de Massachusetts Mitt Romney se vio forzado a anunciar que mañana dará a conocer su declaración impositiva, objeto, la última semana, de un vendaval de críticas de sus rivales republicanos.

Newton Leroy Gingrich, que alcanzó el 40% del voto republicano de Carolina del Sur frente al 28% de Willard Mitt Romney, el 17% del exsenador de Pensilvania Richard John (Rick) Santorum y el 13% del legislador texano Ronald Ernest (Ron) Paul, procuró mostrarse ya como rival del jefe de la Casa Blanca. «Puedo competir punto por punto con Obama en los grandes temas. Existen grandes diferencias», dijo el precandidato de derecha dura a la cadena CNN. Horas antes, Gingrich se había mofado de quienes lo tildan de «radical», y deslizó que el extremista es Obama: «Si Barack Obama consigue ser reelegido... imaginen cuán radical será con otros cuatro años».

Misión principal

En el canal NBC, el postulante advirtió, respecto de la candidatura de Romney, que «lo último que quieren los republicanos es nombrar a alguien que vaya a colapsar en septiembre», cuando Obama acepte la candidatura demócrata.

«Vencer a Barack Obama tiene que ser la misión número uno del Partido Republicano. Un segundo mandato para Barack Obama será un desastre para este país, y yo estoy abocado a vencerlo», aseguró.

Habiendo pasado tres votaciones, Santorum ganó el caucus de Iowa, Romney se alzó con un cómodo triunfo en New Hampshire, y Gingrich, en la conservadora Carolina del Sur. Los antecedentes indican que el vencedor de este último estado se lleva la candidatura republicana.

Hasta ahora, Romney obtuvo 31 delegados, cinco más que Gingrich, pero en la próxima cita, que tendrá lugar en Florida en ocho días, se pondrán en juego cincuenta. La Convención Republicana de los 1.144 delegados está convocada para fines de agosto en Tampa (Florida).

Por un lado, el problema para Romney es que los otros dos candidatos que siguen en pie, Paul y Santorum, representan posturas de línea extremista más próxima a las ideas de Gingrich y del Tea Party, el sector ultraconservador que se mostró eficaz en las elecciones legislativas de 2010. Este expresidente de la Cámara de Representantes ya se vio beneficiado en Carolina del Sur, cuando otro duro, el gobernador de Texas, Rick Perry, bajó su postulación y le brindó su apoyo la semana pasada.

Sin embargo, Gingrich, cuya figura es muy polémica tanto por sus ideas como por su trayectoria pública y personal, podría verse perjudicado si prima lo que los analistas llaman voto táctico y optan por un Romney que podría pelearle a Obama el sector centrista del electorado.

Compromiso

En este escenario, Romney se comprometió a dar a conocer mañana su declaración de impuestos de 2010 y 2011. La reticencia del candidato multimillonario a revelar lo que paga de impuestos, sumada a su participación como gestor del fondo Bain Capital que compraba empresas en crisis, representó un blanco predilecto de sus rivales.

El postulante había dicho que publicaría la declaración en abril, pero ayer reconoció ante el canal ultraconservador FoxNews que esa estrategia fue un error. Por lo pronto, ya adelantó que paga una tasa cercana al 15% de sus ingresos, muy por debajo de muchos asalariados estadounidenses.

Agencias AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero