Tregua oficial con gremios del transporte

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El Gobierno acordó anoche una tregua con gremios del transporte y detuvo una rebelión de dirigentes que amagaban con aliarse a Hugo Moyano e incorporarse al proyecto de Sergio Massa. Fue durante un encuentro en la Casa Rosada con el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. La delegación sindical estuvo liderada por el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló.

La reunión tuvo como protagonistas a Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad) y Roberto Fernández (colectiveros, UTA), distanciados del Gobierno desde las tragedias ferroviarias de Once y Castelar, y a raíz de la indefinición en la paritaria con las empresas de micros de larga distancia, en cada caso. También estuvieron Omar Viviani (taxistas), Alejandro Botana (pilotos, UALA) y un dirigente del Centro de Capitanes de Ultramar.

Los sindicalistas retomaron una vieja demanda: la sanción de una ley federal de transporte, con beneficios para las empresas del sector hoy no incluidas en los esquemas de subsidios. También, una política integral para el sector. Dicho de otra forma, reclamaron formar parte de las decisiones de las que Randazzo los había apartado.

Maturano le confirmó a este diario que el ministro se comprometió a analizar las propuestas y sugirió reuniones de trabajo periódicas. La relación se había quebrado luego de los accidentes ferroviarios y una vez que Randazzo denunció al sindicalista por una medida de fuerza de los maquinistas de trenes.

Maturano agregó que el funcionario garantizó en nombre del Gobierno que no permitirá despidos en la aerolínea LAN, enfrentada al Gobierno por su posible desalojo de un hangar (ver página 6). Y que le pidió paciencia para aguardar más anuncios gubernamentales relacionados con la política ferroviaria.

Además, Randazzo explicó los alcances de una resolución que les advirtió a los empresarios de los micros de larga distancia de la posible quita de sus servicios en caso de no pagar el aumento salarial de este año negociado con la UTA. Anoche, el gremio y la principal cámara empresaria (CELADI) intentaban cerrar una paritaria que lleva ocho meses de debate.

CELADI condenó en un comunicado "cualquier resolución o ataque directo" del Ejecutivo y se quejó del escaso aporte hecho por el Estado en concepto de compensación económica, más allá de un compromiso asumido en junio pasado. Las empresas se habían quejado por la competencia de Aerolíneas Argentinas y por tener que absorber, sin subsidios ni compensaciones, los pasajes gratis para discapacitados.

Mariano Martín

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