«El capitalismo no puede funcionar si no se basa en valores compartidos y justicia», advirtió el ex primer ministro británico Tony Blair durante la segunda jornada del encuentro, que durará hasta el domingo.
Blair admitió que «el sistema financiero falló». El ex premier insistió en que el sistema de libre empresa sigue siendo vital, pero pidió una «globalización basada en valores».
Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, afirmó ayer que la crisis no representa un peligro para el euro. La moneda europea «no está en absoluto en juego», sostuvo, al tiempo que indicó que elevar los requerimientos de capital para los bancos empeorará la situación. «Esa no es nuestra posición y haremos lo que esté en nuestras manos para hacer llegar el mensaje de que no estamos de acuerdo. Eso aumentaría la tendencia procíclica del presente período», dijo Trichet.
También el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, defendió la moneda común: «¿Cómo sería la situación en Europa si los países tuviesen que ocuparse de equiparar sus tipos de cambio?», se preguntó.
«El euro es un escudo de protección para los países que lo usan. Es un ancla de estabilidad», completó Barroso, según el cual Bruselas no cambiará por el momento los criterios que se exigen para ingresar en la eurozona.
Durante un diálogo con el fundador del foro, Klaus Schwab, el ex presidente estadounidense Bill Clinton se remontó a los orígenes de la crisis y la atribuyó a la política fiscal y de gasto público seguida por la administración de George W. Bush. En ese sentido, admitió que «la culpa de la crisis es de Estados Unidos».
«La casa está ahora en llamas y necesitamos apagarlas lo más rápido posible», señaló el ex mandatario, que aprovechó la ocasión para transmitir su apoyo al nuevo presidente, Barack Obama.
Clinton sostuvo que, dada la interconectividad del mundo moderno, terceros países como China deberían comprar deuda de Estados Unidos para permitir que este país comience a salir de la crisis y que sus consumidores vuelvan a comprar exportaciones, por ejemplo, de China. «La gente seguirá haciendo dinero, pero no como en la década pasada. Y eso es bueno», añadió con respecto al mundo que dejará la crisis.
En respuesta a las advertencias contra el proteccionismo vertidas por el primer ministro ruso, Vladimir Putin, durante la inauguración del foro este miércoles, Clinton se mostró «satisfecho de oír al primer ministro Putin salir en defensa de la libre empresa».
Stephen Green, del banco HSBC, asumió la misma postura desde el sector económico al afirmar que «ninguna serie de reglas podrá imponer el buen comportamiento»: «Sin valores en las compañías, la regulación no hará el trabajo por nosotros», sostuvo.
A pesar de esa coincidencia en la necesidad de un cambio, los participantes advirtieron contra el proteccionismo en el comercio e insistieron en que las nuevas regulaciones «no deben frustrar el emprendimiento, la innovación», según James Schiro, de Zurich Financial Services.
| Agencias DPA y Reuters |

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