22 de febrero 2011 - 00:00

Tropa de Macri, en rebeldía por unificación de comicios

Gabriela Michetti
Gabriela Michetti
Desorientó ayer una reu-nión de la bancada macrista de la Legislatura porteña cuando a la hora del almuerzo y entre platos se expusieron argumentos a favor de mantener las elecciones locales en fecha diferente de las nacionales de octubre. Es lo contrario de lo que impulsa Mauricio Macri por estas horas. Para más, las definiciones en ese sentido no salieron de boca solamente de los aliados a Gabriela Michetti, quien en general defiende los comicios separados, sino también de los amigos del otro aspirante PRO a suceder a Macri, Horacio Rodríguez Larreta.

Arrancó así la primera reu-nión del año de la bancada oficialista. Al parecer, en el local Ley Seca, fue convincente el jefe de la bancada, Cristian Ritondo, acerca de los riesgos de una segunda vuelta electoral si los comicios se realizan pegados a las categorías nacionales. Además se aludió a sondeos que, para elevar el ánimo del PRO, aseguran que el oficialismo porteño saldría ganador en elecciones de mitad de año, lejos de las presidenciales de primavera.

Se dijo allí, inclusive, que sería el kirchnerismo (que junto con la UCR y el PRO quieren juntar los comicios) el más beneficiado con la unificación. Además, la bancada tiene dificultades por el momento para reunir los 40 votos que se necesitan para cambiar la ley que impone la realización de elecciones a jefe de Gobierno y legisladores en una fecha diferente a la de presidente de la Nación.

Entre otros, el legislador Álvaro González propuso que Ritondo y el titular de la Legislatura, Oscar Moscariello, apuren para esta semana una cita con Macri que termine definiendo, pero si el mandatario se planta en la unificación el bloque jurará obediencia.

«Lo mejor sería tener más argumentos a favor de la unificación, porque yo creo que hay una asimetría informativa. No puede ser si no que lleguemos a conclusiones diferentes con los mismos datos», manifestó Martín Ocampo, el más complicado en la situación, ya que es titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, ámbito donde las bancadas terminarán discutiendo, si lo hay, el proyecto de ley para la unificación.

Para empezar, el viernes se reunirá esa comisión con la idea de votar la semana que viene una ley que permita realizar la elección de juntas comunales, que debuta este año, junto con la de jefe de gobierno y legisladores, pero no el 5 de junio como impone una norma para la votación barrial.

Macri ya le dio al bloque la instrucción de impulsar la unificación de los comicios, pero aún no las directivas de cómo llegar a ese objetivo, ruta que puede hasta incluir un planteo judicial contra la ley que separó las elecciones o a sostener con argumentos de especialistas que en realidad no se requiere mayoría especial -que hoy el PRO no reúne- para formular cambios al calendario.

«Se complica una segunda vuelta», se dijo en el almuerzo para referirse a que una boleta con la candidatura a presidente atada a la de jefe de Gobierno podría terminar, por caso, en un doble balotaje que arriesgue las chances del PRO.

Desde el Poder Ejecutivo porteño aseguraron a este diario que «si bien Macri quiere la unificación, la última palabra no está dicha».

Por eso el PRO busca primero desprenderse de la obligación de convocar a la elección del 5 de junio, llamado que debería hacer a más tardar el próximo 7 de marzo y así ganar tiempo para definir cuándo se votará por la sucesión de Macri y el recambio de 30 bancas locales. Ya no está en los planes la idea de que el 1 de marzo el jefe porteño en la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura formule el anuncio del calendario electoral, pero no lo podrá postergar mucho más de un mes. No se trata tanto de plazos legales ahora como de la presión de los rivales al macrismo por una definición de fecha, polémica que perturba la convivencia en el recinto al momento de los debates.

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