6 de diciembre 2017 - 00:00

Trump se dispone a reconocer a Jerusalén capital de Israel

El republicano lo hará pese al fuerte rechazo de la comunidad internacional y del mundo musulmán. Había incógnitas sobre si también anunciará el traslado de la embajada.

CONTRA TODOS. El presidente de EE.UU. cumpliría así con una de sus grandes promesas de campaña sobre política exterior. La comunidad internacional intenta persuadir al republicano a dar marcha atrás con la medida.
CONTRA TODOS. El presidente de EE.UU. cumpliría así con una de sus grandes promesas de campaña sobre política exterior. La comunidad internacional intenta persuadir al republicano a dar marcha atrás con la medida.
Jerusalén - El presidente Donald Trump confirmó ayer que estudia reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, lo que implicaría el traslado de la embajada desde Tel Aviv a esa ciudad santa, a pesar de las fuertes advertencias de líderes mundiales sobre los riesgos de provocar un incendio en Medio Oriente.

En medio de una ronda de diplomacia telefónica, Trump reveló al líder palestino Mahmud Abás (Abú Mazen) y al rey jordano Abdalá II que el proyecto profundamente controversial, que conlleva el reconocimiento de Washington de Jerusalén como capital de Israel, seguía en marcha. Horas después, la Casa Blanca informó que el comunicado público sería hoy.

La medida es percibida como el reconocimiento de Washington a la soberanía israelí sobre Jerusalén, incluida la parte oriental, ocupada desde 1967 y anexionada unilateralmente en 1980 y que los palestinos reclaman como capital de su futuro estado. Hasta el momento, todas las embajadas extranjeras en Israel están localizadas en Tel Aviv, con representaciones consulares en Jerusalén.

Las advertencias se multiplicaron ayer, entre otras la del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien señaló a Trump que el estatuto de Jerusalén es una "línea roja para los musulmanes" y amenazó con cortar los lazos diplomáticos con el Gobierno de Benjamín Netanyahu.

Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit, expresó que los miembros de ese grupo decidieron reunirse en El Cairo ante el "peligro de esta cuestión, si esto debiera ocurrir, y a las posibles consecuencias negativas no sólo para la situación en Palestina, sino también en la región árabe e islámica".

Sin embargo, funcionarios norteamericanos explicaron que Trump no planea trasladar por ahora la sede diplomática, una gran promesa de campaña que su Gobierno ya había propuesto en junio. "El presidente fue claro: no es una cuestión de 'si', sino una cuestión de 'cuándo'", dijo uno de los voceros de la Casa Blanca, Hogan Gidley. Es por eso que algunos analistas especulaban con que Trump aplazará el traslado de la embajada, pero declararía a Jerusalén como capital de Israel.

Trump sostiene que quiere relanzar las congeladas conversaciones de paz entre Israel y los palestinos en busca de un "acuerdo definitivo", pero su reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel podría destruir tal esfuerzo, advirtió un funcionario palestino.

"El presidente (Abás) reafirma nuestra firme posición de que no habrá estado palestino sin Jerusalén Este como su capital, de acuerdo con las resoluciones de legitimidad internacional y la Iniciativa de Paz Árabe. No podemos aceptar el traslado de la embajada", dijo el portavoz presidencial, Nabil Abu Rudeina.

Según Abu Rudeina, Abás advirtió a Trump de las "graves repercusiones para el proceso de paz y para la seguridad y la estabilidad en la región y en el mundo" si se lleva a cabo el traslado.

Abás se ha puesto en contacto con múltiples líderes mundiales para "impedir esta acción inaceptable", informó Abu Rudeina. Entre ellos estarían el papa Francisco, según confirmó el Vaticano; el rey Abdalá II de Jordania, y el presidente ruso, Vladímir Putin.

En tanto, el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erakat, señaló que el cambio provocará un desastre.

Mientras tanto, Arabia Saudita, un aliado de EE.UU. en la región, expresó su "seria y profunda preocupación" por el posible traslado. "Este paso tendrá serias implicancias y nuevas complicaciones en el conflicto palestino-israelí", dijo la agencia de prensa oficial saudita, citando una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El Gobierno de Israel no se había pronunciado por el momento y el premier Netanyahu pidió a los miembros de su Gabinete que no hagan declaraciones, informó el diario local digital Ynet.

Pese a la ausencia de declaraciones, el premier dio instrucciones a los responsables de las fuerzas armadas para el envío de efectivos a Cisjordania ante el temor a protestas.

La organización islamista Hamás llevará mañana a decenas de miles de partidarios a las calles, en el 30° aniversario de su fundación, mientras que el mismo día, en Ramalá, todas las agrupaciones políticas palestinas marcharán unidas para condenar la política de Trump.

El día más delicado podría ser el viernes, cuando, por iniciativa de Hamás, tendrá lugar una jornada de ira, que debería iniciar al término de las plegarias islámicas en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén. En este escenario, Washington prohibió a los empleados del Gobierno estadounidense todo desplazamiento a la Ciudad Vieja de Jerusalén. Esta prohibición se aplica también a Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel y contiguo a Jerusalén, precisó. Sólo se autorizarán los desplazamientos oficiales "esenciales" que tendrán medidas de seguridad adicionales, agregó.

Agencias AFP, ANSA, EFE y DPA y


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