"Hemos conquistado a los jóvenes, hemos conquistado a los viejos, hemos conquistado a las personas con alta educación, hemos conquistado a los ignorantes. Yo amo a los ignorantes", aseveró Trump al celebrar su éxito en el caucus (asamblea) de Nevada.
La última parte de su declaración desembarcó a Twitter, con una citación de 15 veces por minuto. Entre los usuarios de la red social hubo muchos que sienten no haber recibido una buena educación y consideran al multimillonario una amenaza para el futuro de Estados Unidos.
Otros trataron de defenderlo y llamaron a no manipular los dichos del aspirante de la nominación republicana, que se caracteriza además por tener un discurso encendido contra la inmigración y contra los musulmanes.
Para los analistas, Trump tiene éxito a la hora de agitar temores, sobre todo entre su principal núcleo electoral, la gente con poca formación y quienes se oponen a la inmigración. A pocos importa que su propuesta de expulsar a los musulmanes o construir un muro con México, no tengan mucho sentido y que no se pueda implementar políticamente.
La estrategia del multimillonario está bien estudiada y es consecuente. Rompe con todas las convenciones de la política y evita dar detalles cuando se posiciona.
Ayer a la madrugada ganó con comodidad en Nevada donde logró un 45,9%, quedando así en una excelente posición, como gran favorito, en vista del "supermartes" electoral, el próximo 1 de marzo donde domina en 10 de los 14 estados que votarán.
"Lo que realmente me hace feliz, porque lo vengo diciendo desde hace tiempo, es el 46 % de apoyo entre los hispanos. ¡Soy el número uno entre los hispanos!", afirmó.
Pero Latino Decisions, firma experta análisis sobre el electorado hispano en Estados Unidos, explicó que el 55 % de los latinos del estado se identifica como demócrata, el 29% como independiente y sólo el 16 % como republicano. Un 44 % de los republicanos latinos votó por Trump, lo que supone que lo apoya sólo el 7% del total.
El dato clave del voto fue la distancia que el multimillonario neoyorquino logró imponer frente a Rubio y Cruz. Veinte puntos gracias a los cuales comienza a "olfatear" la nominación.
El "establishment" republicano tiembla: hay quien piensa incluso que ya nada se puede hacer para frenar a su carrera.
Muchos esperaban que Rubio, el senador de Florida de origen cubano, lograse aprovechar del abandono de Jeb Bush y también el hecho de que vivió algunos años en este estado, habitado por otra parte por una nutrida minoría latina.
Pero llegó segundo con el 23,9% de los votos. Cruz, referente del ultraconservador Tea Party, logró el 21,4%.
Rubio explicó su derrota con que el número de los candidatos republicanos sigue siendo muy alto, algo que -destaca- lleva a resultados muy fragmentados. Por ello hizo un llamado para "unir esfuerzos" y frenar el formidable avance de Trump.
Su esperanza es, en otras palabras, que tras Bush también tiren la toalla el gobernador de Ohio, John Kasich, y el excirujano Ben Carson, aunque los votos obtenidos por ambos en Nevada no suman el 10%.
"Si escuchan a los expertos, no se esperaba que ganáramos demasiado, y ahora estamos ganando, ganando, ganando el país", dijo Trump en su mitin de celebración.
En ese marco, las casas de apuestas en Reino Unido, Irlanda y Nueva Zelanda mostraron que la comunidad de apostadores on line considera que las probabilidades de Trump son de 200/1. "Triunfó una vez más, a pesar de lo que habían escrito los analistas políticos", dijo Graham Sharpe de William Hill, donde un cliente podría ganar 100.000 dólares si gana la nominación republicana.
| Agencias Reuters, ANSA, |
EFE, AFP y DPA


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