Según demuestran más de 60 años de historia, mirar televisión es un hábito muy caro a los norteamericanos, y en los últimos tiempos lo hacen a través de aparatos no tradicionales, que usualmente involucran el uso de Internet. Por ejemplo, en el último trimestre de 2010, el consumo de televisión en los celulares se incrementó en un 41% en los Estados Unidos. El problema radica en que los proveedores del servicio online pretenden limitar la cantidad de información que intercambien sus clientes, y este último mes AT&T, uno de los más grandes del país, se sumó a esta modalidad, lo que complicará el consumo de video a través de la red. La primera protesta por esta decisión vino de parte de Netflix, cuyo modelo de video streaming se verá muy afectado por la restricción, sobre todo si a AT&T y Comcast, dos de los grandes proveedores, se suman otros de similar envergadura. Esto puede complicar el desarrollo de un modelo que se ha revelado como exitoso, y los usuarios deberán decidir entre protestar por los límites impuestos o resignarse a restringir sus consumos de televisión y cine online. Pero el tema no se agota allí. De acuerdo con un estudio recientemente difundido, durante 2011 un 2% de los consumidores de TV dejarán de tener un aparato en su casa, una tendencia que irá incrementándose a medida que vayan creciendo -y accediendo al consumo estándar- las generaciones más jóvenes, que son quienes utilizan con mayor asiduidad los servicios vía Internet.
De acuerdo con AT&T, un grupo reducido de clientes (apenas el 2%) consume un ancho de banda igual al 20% del total, en desmedro de otros usuarios, que perciben que su conexión a Internet funciona más lentamente. Algo similar dijo esta misma empresa respecto de su red inalámbrica y el impacto en la misma que produciría la irrupción del iPhone. Comcast, por su parte, ha señalado que el uso medio de banda ancha de sus clientes oscila entre 4 a 5 Gb por mes, y que el límite que ha impuesto les permite utilizar hasta 250 Gb mensuales.
En definitiva, serán los clientes quienes decidan este tema que, por ahora, se limita a un enfrentamiento entre compañías con objetivos diferentes.
Horacio Moreno
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario