15 de julio 2015 - 00:00

UCR: la interna ya pide catarsis para el pos-PASO

Ernesto Sanz apura la campaña presidencial por las provincias para concentrar todo el voto radical posible. Sabe que tras las PASO del 9 de agosto todo cambiará: los radicales lograrán desde ese momento consolidar los cargos que negocien en las listas de diputados y senadores nacionales y en provincias. Obviamente también las gobernaciones donde tengan alguna chance de éxito, pero saldrán de la escena grande por la presidencial si es que Mauricio Macri confirma su triunfo sobre Ernesto Sanz y Elisa Carrió.

Desde ese día puede cambiar todo para la campaña con un radicalismo que deberá encolumnarse detrás de la candidatura de Macri. Quienes están en campaña no hablan aún de esa instancia; otros, como el cordobés Oscar Aguad, que ya liquidó su chance para la gobernación cordobesa, a la que llegó en un acuerdo entre la UCR y el PRO, ya comienza a preguntar cómo será el radicalismo después de las PASO.

"Después de estas elecciones, el radicalismo va a tener que hacer un retiro espiritual para reconstruir una herramienta que tiene la sociedad, que es casi de la cultura nacional, y que la Argentina no puede perder, que es el radicalismo", pide Aguad.

También alerta por un mal que él mismo ayudó a provocar: no debe olvidarse que Aguad fue uno de los primeros radicales en acordar con el macrismo. De hecho, todos recuerdan su anterior cierre de campaña en la provincia con Federico Pinedo y Gabriela Michetti presentes alentando sus chances electorales.

"Tiene que volver a ser un partido con vocación de poder, que luche por llegar al poder y cambiar la realidad, que es la finalidad de su existencia, y no, como piensan algunos, que apenas tiene que ganar bancas en el Congreso", razonaba ayer Aguad, aludiendo a una realidad que todos conocen en el radicalismo. De paso, el cordobés aprovechó para protestar por la foto que Martín Lousteau se sacó con José Manuel de la Sota.