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UIA-CGT: diálogo sólo en el exterior
Carlos Tomada, el radical Gerardo Morales y la presidenta de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Senado, Ana María Corradi, en armonía total ayer durante las deliberaciones de la OIT en Ginebra.
La necesidad de exportar la mesa de negociaciones fue dictaminada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, presente en el almuerzo que compartieron este martes el sindicalista y los empresarios Héctor Méndez, número uno de la UIA, y su antecesor, José Ignacio de Mendiguren. El funcionario transmitió la sentencia de Cristina de Kirchner: no podrá ser Buenos Aires la sede de un debate que pudiese restarle protagonismo al Gobierno, y menos en el período preelectoral.
Para no incomodar al ministro, los ejecutivos y Martínez conversaron sobre la posibilidad de que el diálogo social estuviese alejado de los temas de coyuntura que naturalmente los unen. Es decir que quedará vedado el tratamiento de aspectos relacionados con la política de ingresos: precios y sueldos, así como la próxima convocatoria del Consejo del Salario Mínimo, instancias que obligadamente sientan a la misma mesa a empresarios y sindicalistas.
Bajo esas dos limitantes (temática y de locación) la negociación podrá transitar ejes como la productividad, las nuevas tecnologías, la competitividad y los mecanismos para atemperar los efectos de las crisis cíclicas.
Una vez sentadas esas bases en el almuerzo, Méndez y De Mendiguren se reunieron por la tarde con el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, a quien le pidieron tramitar un ámbito formal para la mesa de diálogo. Las negociaciones se extendieron en la 102 Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT hasta ayer, cuando los industriales viajaron a Rusia.
Además de gremialistas y empresarios, la delegación argentina incluyó presencias como las del embajador ante Uruguay, Dante Dovena, los senadores nacionales Gerardo Morales (UCR) y Ana María Corradi (Santiago Viable), y el diputado radical Miguel Giubergia, entre otros funcionarios, legisladores y ejecutivos.
Tomada destacó "el papel y la preponderancia" de la Argentina en la OIT y en ese sentido recordó que en la conferencia de este año recayó en la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, la presidencia de la Comisión de Aplicación de Normas de la organización multilateral, como ya había sucedido en 2004 y 2008. También juzgó valioso que el abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la UIA, fuese electo titular de la Organización Internacional de Empleadores para 2014.
El ministro también se reunió con Ryder, un gremialista y exjefe de la Confederación Sindical Internacional (CSI), con quien repasó el Informe del Trabajo en el Mundo 2013, uno de los documentos debatidos durante la conferencia de la OIT.
En su exposición, Tomada criticó a la oposición al aludir a "aquellos que quieren instalar un panorama frágil de la situación laboral argentina". "Se equivocan. El país logró un cambio fundamental a nivel de estructura ocupacional, que muestra solidez y estabilidad", agregó.
La idea de una mesa de diálogo social permanece latente en la Argentina desde hace años, a instancias de recurrentes impulsos en particular por parte de De Mendiguren y algunos dirigentes de la CGT. En los primeros años del Gobierno de Néstor Kirchner su principal opositor fue Roberto Lavagna, exministro de Economía. Luego la iniciativa chocó sistemáticamente con negativas oficiales.


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