23 de febrero 2010 - 00:00

Último adios

Último adios
Los restos de Wanda Taddei, quien murió tras once días de agonía provocada por las quemaduras que sufrió en un confuso episodio en su casa de Mataderos, fueron inhumados ayer en el cementerio del barrio porteño de Flores sin la presencia de su marido, el baterista de Callejeros, Eduardo «Cabezón» Vázquez, quien se encuentra sedado debido a que afronta una fuerte crisis nerviosa. Mientras que su abogado ya pidió la nulidad del proceso.

Por decisión familiar, los restos de la joven fallecida el domingo a la madrugada no fueron velados y fueron sepultados en el Cementerio de Flores poco después de las 11 de ayer, ante la presencia de familiares y amigos. Si bien llamó la atención la ausencia de Vázquez -quien estuvo detenido, acusado de haberle provocado las quemaduras a Taddei-, ya que poco antes del fallecimiento de su mujer había estado en el Hospital del Quemado visitándola, trascendió que está medicado debido a que se teme por su salud psíquica. Mientras tanto, la Justicia esperaba los resultados de la autopsia que le realizaron al cuerpo de la joven en la Morgue Judicial.

En el marco de la investigación, se realizará además una reconstrucción del hecho, tal cual lo había sugerido el juez Eduardo Daffis Niklison en la resolución del pasado viernes, aunque los investigadores aseguraron que ello no se realizará en lo inmediato atento a la muerte de Taddei, ocurrida el domingo.

Tampoco se prevé que declaren los hijos menores de edad de Taddei, quienes estuvieron presentes la noche del 10 de febrero en la casa que la pareja compartía en el barrio porteño de Mataderos. Esa noche, uno de los chicos se encontraba durmiendo, mientras que otro sólo pudo escuchar «gritos y algo que cayó en la pelopincho», la pileta de lona que el matrimonio tenía en el patio de la vivienda.

La medida dictada por el juez el viernes último se produjo tras analizar que de las pruebas colectadas surge que Taddei no culpó a su esposo por las quemaduras, tal cual lo había suscripto un acta policial por supuestos dichos de una médica, sino que sólo balbuceó palabras tales como «pucho» y «alcohol». 

Dejá tu comentario