Periodista: ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene llevar a escena una ópera tan conocida como "Barbero"?
Hernán Sánchez Arteaga: Lo más importante es que yo no piense en eso sino en lo que estoy sintiendo en el momento de dirigirla. No pensar que me van a decir "Ah, no, acá el tempo es más lento", o "No, acá se hace así. Todo es relativo: la música se acomoda al espacio, a la acústica, a los cantantes. La respiración de cada cantante es distinta y yo tengo que ser flexible a eso. La música no es lo que está escrito: sucede aquí y ahora; una vez que pasó, pasó. Rossini logró combinar música, teatro y poesía, y todos aparecen al mismo tiempo. Si el público está abierto lo va a escuchar, pero si sólo espera escuchar lo que ya escuchó, estamos en un problema porque eso es imposible. Hay muchas veces oídos conservadores respecto de la ópera: si no se hace como lo hizo Callas, no sirve. Y eso no es verdad. Todos estos cantantes tienen mucho sentimiento para brindar, la orquesta tiene un potencial enorme, y yo trato de ordenar y conducir, no interrumpir ese potencial, porque si yo impongo, desaparece.
P.: Y muchas veces lo que se ha venido escuchando obedece a tradiciones ajenas al compositor...
H.S.A.: Exacto, en esta ópera hay muchísimas tradiciones, y además hay enormes diferencias entre los manuscritos de la época. Si el mismo Rossini entonces no estaba cerrado respecto de su música, no puedo estarlo yo.
P.: ¿Qué características musicales tendrá la versión?
Armando Noguera: Fue muy fácil ponernos de acuerdo con el director a pesar de la falta de tiempo. Gracias a eso pude integrarme a la producción 20 días antes del estreno, porque estaba terminando una producción de esta misma ópera en Lille, con Antonello Allemandi, que es una autoridad en este repertorio. Hernán siempre está dando ideas que inclusive yo no había desarrollado, y tanto él como Ana aportaron mucho.
H.S.A.: A veces los músicos de la orquesta son especialistas en ópera y otras no. Lo importante aquí es que en el coro y la orquesta mucha gente nunca hizo esta ópera. Para los instrumentistas es difícil equilibrar las características musicales de la partitura, especialmente para los que nunca la tocaron. Mi objetivo es lograr el mayor realismo posible en los recitativos, que en líneas generales están sin cortes; algunas escenas lograron gracias a eso un relieve que no tenían con los cortes tradicionales. Vamos a hacer también el aria final del tenor ("Cessa di più resistere"), que habitualmente se cortaba.
P.: Noguera, usted había debutado con este papel en Juventus Lyrica en su primera temporada, en 1999. ¿Cómo recibió esta nueva convocatoria?
A.N.: Fue mi debut aquí, por eso cuando me convocaron para esta oportunidad no lo dudé. Lo que fui aprendiendo a lo largo de estos años gracias al encuentro con muchas personas, incluyendo a Ana, es estar mucho a la escucha del otro, dispuesto a entregar y recibir. Si uno se queda solamente en dar se está privando de muchísimas cosas.
| Entrevista de Margarita Pollini |


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