- ámbito
- Edición Impresa
Un escándalo narco complica a Correa

El ex responsable del Ministerio de Seguridad Gustavo Larrea desistió el lunes de su candidatura para la Asamblea Nacional (Congreso), acosado por un escándalo que va en ascenso.
Larrea se apartó de la contienda a raíz de la presunta vinculación de uno de sus asesores, Ignacio Chauvín -actualmente prófugo y también dirigente del oficialismo-, a una red del narcotráfico que al parecer exportaba droga con el apoyo de la guerrilla colombiana de las FARC.
Pese a los esfuerzos por evitar un daño al Gobierno, el tema ya se instaló en el centro de la campaña, que se inicia formalmente mañana, cuando vencerá el plazo para la inscripción de las candidaturas presidenciales de cara a los comicios generales del 26 de abril.
«Esto es un asesinato de imagen. Hay sectores interesados, no en dañar mi imagen, sino la gestión del Gobierno», declaró Larrea, señalado por la prensa como la primera víctima política del caso de los hermanos Ostaiza, investigados por contrabando de drogas. El ex ministro reiteró desconocer las eventuales relaciones de su ex asesor con el narcotráfico y aparentemente también con las FARC, de acuerdo con un informe de la inteligencia policial local.
Larrea -también mencionado en su momento por Colombia como supuesto contacto de las FARC en Ecuador en el marco de una crisis diplomática entre los dos países- dejó entrever que seguirá trabajando en la campaña, aunque con un perfil más bajo.
La oposición -que aún no termina de definir las fórmulas que competirán con Correa- se puso al frente de la fila para lanzar duros dardos contra el propio presidente.
«Es un asunto sumamente grave que debe ser investigado en profundidad, y sería mucho más grave si se comprueba el financiamiento (con dinero del narcotráfico) de las campañas del Movimiento País» que preside Correa, dijo la precandidata de izquierda Martha Roldós.
Las presunciones al respecto fueron ventiladas por Fernando Balda, ex militante oficialista y miembro de la oposición, quien aseguró que dispone de una grabación en la que el ex colaborador de Larrea habla sobre la intención de los hermanos Ostaiza de aportar a la campaña del presidente en 2006.
«Llevaré la grabación a la Fiscalía como principio de prueba para que inicie las investigaciones correspondientes y se pueda esclarecer la verdad», afirmó Balda a la prensa.
Por su parte, Correa cuestionó públicamente a la Policía por no haber capturado todavía al ex asesor de su ministro, y según el diario El Comercio, fue él quien resolvió sacar a Larrea de la campaña.
El oficialismo presentó ayer la decisión de Larrea como un gesto «sensible orientado a preservar al Gobierno» e impedir que el caso se «convierta en pan para aquellos que buscan por cualquier medio afectar» a Correa, según César Rodríguez, vicepresidente del Legislativo.
De 45 años y con una popularidad del 70%, según encuestas privadas, el jefe de Estado aspira a ser reelegido por un período de cuatro años.
Agencias AFP y DPA


Dejá tu comentario