El éxito de la novela de John Green (y la película que inspiró) "Bajo la misma estrella", ha hecho que comiencen a publicarse otras de las seis que lleva escritas. Así aparece "Ciudades de papel", que fue la tercera en ser editada y que muestra que "Bajo la misma estrella" no fue un logro casual, una love story convencional, sino parte de una interesante estrategia.
La historia de "Ciudades de papel" está contada en cuatro etapas por Quentin "Q" Jacobsen, un muchacho a punto de egresar de la secundaria. En el prólogo, "Q" recuerda que tuvo como milagro ser vecino de la bellísima Margo, y que junto con ella, a los 9 años, descubrieron el cadáver de un hombre que se había suicidado. Si bien son compañeros de estudios nunca se han vuelto a juntar. Margo no ha parado de tener cortejantes. Pero una noche, disfrazada de ninja, Margo golpea la ventana de "Q" para pedirle que la ayude a vengarse de su novio, que se está acostando con la que hasta ese momento era su mejor amiga. La secuencia de la venganza que realiza es una serie de divertidas peripecias. Y no sólo Margo logra vengarse, sino que hace que "Q" se vengue del matón de la escuela que lo ha humillado.
Borges solía decir que los hombres no se enamoran de las mujeres sino de las situaciones en que ellas los implican. En el caso de "Q" si ya estaba enamorado desde siempre de Margo, y nunca pudo estar tan cerca de ella, a partir de esas situaciones queda perdidamente enamorado. Una es ir al edificio más alto de Orlando para ver desde allí la ciudad. Y ella le muestra que donde viven es una ciudad de papel, para gente de papel, de dos dimensiones, una ciudad para gente de paso. Luego de aquella extraordinaria aventura Margo desaparece de su casa y ha dejado pistas puestas para que, si bien interviene la policía, sólo las descubra "Q". La primera es un poster del rockero Woody Guthrie que tenía en su guitarra la frase: "Esta es la máquina de matar fascistas". "Q" va al encuentro de Margo con la ayuda de sus amigos Ben y Radar. Margo le ha armado un puzzle para ir a su encuentro "porque siempre le gustaron tanto los misterios que acaso hasta se convirtió en uno de ellos". Y ya no conviene contar más.
Es una novela juvenil, pero repleta de ironías, juegos, ideas. Es una historia de amor que está en el pasado y no se sabe si tiene un futuro. Es la historia de las ciudades de papel que aparecieron en planos de las guías turísticas para mantener el registro de propiedad intelectual, pero que no existen en la realidad. Por lo menos hasta que alguien las hace reales poniendo un supermercado con ese nombre. O Margo exiliándose allí. Es lo imaginario convertido en real, obteniendo un espacio real que se puede visitar donde no hay nada o muy poco. "Ciudades de papel" es una novela divertida, entretenida, conmovedora. Si los adultos compran novelas juveniles de JK Rowling o de John Green es porque los instalan en la narrativa tradicional con un lenguaje actual. Con "Ciudades de papel", que está siendo llevada al cine, Green ganó el prestigioso Premio Edgar.
| M.S. |



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