29 de enero 2010 - 00:00

Un fallo frustró a Sarkozy y encumbra a su mayor rival

Dominique de Villepin conversa con la prensa tras ser absuelto en el juicio por el polémico caso «Clearstream», que respondió a una denuncia del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. El ex primer ministro puede enfrentarlo en las elecciones de 2012.
Dominique de Villepin conversa con la prensa tras ser absuelto en el juicio por el polémico caso «Clearstream», que respondió a una denuncia del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. El ex primer ministro puede enfrentarlo en las elecciones de 2012.
París - El ex primer ministro francés Dominique de Villepin fue absuelto ayer de toda implicación en el llamado «caso Clearstream» por lo que se mostró dispuesto a retornar plenamente a la arena política, donde en los últimos meses desafió al presidente Nicolas Sarkozy.

«Herido», pero «sin rencor» tras lo que consideró una persecución judicial a la que fue sometido, De Villepin aseguró querer «dar vuelta la página» del caso y «mirar al futuro para servir a los franceses y contribuir en un espíritu de unión a la recuperación de Francia».

El que fuera jefe de Gobierno entre 2005 y 2007 se ve así desembarazado del «caso Clearstream» que durante años lastró su carrera política y le impidió rivalizar con Sarkozy por la candidatura conservadora a las presidenciales de 2007.

Incluso si la fiscalía apela su absolución, una hipótesis muy probable porque había pedido para él una condena de 18 meses de cárcel en suspenso y 45.000 euros de multa, De Villepin sale fortalecido de un proceso en el que se presentó como víctima de la persecución orquestada desde el Elíseo.

El Tribunal Correccional de París lo consideró inocente de la acusación de que instigó en 2004 la trama de falsos listados de beneficiarios del cobro de coimas a través de la sociedad luxemburguesa Clearstream, destinada a debilitar a personajes como el propio Sarkozy.

Los abogados del presidente lo habían señalado como el cerebro de una maquinación que perseguía desacreditar a Sarkozy, entonces en plena carrera con De Villepin por alzarse con el control de la derecha política francesa.

El veredicto, contundente a favor del ex primer ministro, deja mal parado a Sarkozy, que ve como en su propio campo político resurge un potencial rival acallado hasta ahora por sus embrollos judiciales.

El presidente había apostado fuerte por la condena a De Villepin, de quien dijo que quería verlo «colgado de un gancho de carnicero» y a quien llegó a considerar en un lapsus como «culpable» antes de que acabara el juicio.

La tesis de Sarkozy quedó totalmente desestimada en el tribunal, pero el presidente aseguró que no apelará.

En el papel del buen perdedor, el jefe del Estado emitió un comunicado en el que se dijo satisfecho por la sentencia y, en lo que se refiere a De Villepin, resaltó algunas de las anotaciones del veredicto, que aunque lo absuelve plenamente, dejan entrever ciertas dudas en su comportamiento.

Sarkozy deberá conformarse con el retorno de su antiguo rival de la derecha.

Algunas voces conservadoras, de allegados a De Villepin, apostaron porque el ex primer ministro encabece una alternativa al actual presidente con la mirada puesta en las elecciones de 2012.

Hipótesis

De Villepin no oculta que tiene como meta esa fecha, aunque restará saber cuál es su recorrido.

Hombre de aparato, criado a la sombra del ex presidente Jacques Chirac, De Villepin nunca se sometió al sufragio universal, una mácula significativa frente al populista Sarkozy.

Si se atiene al veredicto, el «caso Clearstream» fue montado por el ex vicepresidente del consorcio europeo EADS Jean-Louis Gergorin, condenado a 15 meses de cárcel y otros 21 exentos de cumplimiento, quien anunció que apelará la sentencia.

Fue él quien instigó la elaboración de los falsos listados de beneficiarios del cobro de comisiones ilícitas, quien las hizo trascender a la prensa, a la Justicia y al Gobierno, a través de De Villepin, entonces ministro de Relaciones Exteriores, según los jueces.

Gergorin contó con la colaboración del experto en informática Imad Lahoud, el autor material de las falsificaciones, por lo que el tribunal le impuso la pena más dura, 18 meses de cárcel y otros tantos exentos de cumplimiento, una condena que también tiene previsto apelar. Lahoud manipuló unos listados verdaderos que habían sido robados de Clearstream por el auditor Florian Bourges, según el tribunal, que lo condenó por abuso de confianza.

El reportero Denis Robert, que publicó las primeras informaciones sobre el caso fue absuelto porque, según el tribunal, «hizo su trabajo de periodista».

Agencias EFE, AFP y Reuters 

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