Por más de una razón la de ayer fue la mejor rueda en lo que va del mes. Por un lado, el Merval experimentó la mayor suba porcentual (2,22% a 11.949,14 puntos, impulsado por Pampa Energía y los bancos entre las líderes y Molinos y el Banco Santander en el panel general; lo peor YPF y Pérez Companc), por otro desde fines de marzo que no cerraban tantos papeles al alza (54, frente a 8 bajas y 6 sin cambio) y el volumen negociado en papeles de riesgo quedó como el segundo mayor desde junio en $ 154 millones. Pero el felicitado viene por otro lado. Cuando las instituciones del sistema defienden una operatoria que consideran legítima, no defienden en última instancia a sus integrantes, sino el derecho de cientos de miles de pequeños y grandes inversores que simplemente intentan ejercer su derecho de propiedad (y cuando no lo hacen perjudican los derechos de esos cientos de miles). Quien esto escribe es un crítico -a veces feroz- de lo que considera malas prácticas de los integrantes del sistema bursátil. Pero cuando vemos un dirigente que, a pesar de los riesgos y de haber sufrido por el tino periodístico de aprovechar un comentario parcial para hacer un título espectacular, defiende las sanas prácticas del mercado y brega por su transparencia, no podemos sino felicitarlo. Esto no significa que esté todo bien ni que alcance. El mes pasado publicamos una serie de comentarios analizando el efecto de las operaciones de arbitraje internacional de títulos sobre el mercado de cambios informal (encontrando un efecto estabilizador del "liqui" sobre el "blue"), estudio que, como nos quejamos entonces, debieran de haber realizado esas entidades. Ahora nos quejamos que ellas no tomen un rol activo en la batalla judicial para defender lo que no solo es una operatoria legal y un derecho de los inversores sino como demostramos, beneficiosa para el país. Pero sabemos que todo no se puede. De nuevo, Felicitaciones.
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